El más reciente informe de calidad de vida de Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos trae lo que podrían considerarse buenas noticias para los habitantes y mandatarios de las cuatro ciudades incluidas en el análisis: aproximadamente 20.000 personas salieron de la pobreza y 1.000 de la pobreza extrema en 2024.
No obstante, estos logros deben tomarse con cautela debido a varias razones. La primera de ellas es que el AMB todavía está lejos de cumplir las metas establecidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030. Mientras que la meta de pobreza monetaria a nivel nacional es de 18,7%, el AMB tuvo una tasa de 30,5%. En el caso de la pobreza extrema la brecha es aún mayor: ésta se ubicó en 7,3% aunque la meta para Colombia es de 4%, casi la mitad de ese valor.
Avanzar de forma más decidida en la reducción de la pobreza requiere enfocar las políticas públicas hacia temas claves que salen a flote en el mencionado informe: disminución del costo de vida, creación de empleo formal, aumento del nivel de escolaridad y rendimiento de los niños en el sistema educativo.

Si bien el año anterior el ingreso promedio de los habitantes del AMB aumentó un 3,3%, situándose en $1.397.198, la inflación fue de 6,1%, la más alta del país, de manera que en términos reales, el ingreso promedio por persona disminuyó 2,6%. La inflación puede ser un factor fundamental en determinar si un hogar entra o sale de la pobreza, dado que esta afecta principalmente a la población de bajos recursos, quien depende en gran medida del efectivo y destina una gran parte de su ingreso al consumo. Así, lograr que muchos más ciudadanos superen su condición de pobreza requiere una disminución importante en el costo de vida.
El segundo tema clave es la generación de puestos de trabajo formales. El informe de BMCV muestra que la informalidad laboral sigue siendo la privación más importante a la que se enfrentan las familias pobres. Aunque el trabajo informal es una alternativa de subsistencia para muchas personas, las actividades informales se caracterizan por bajos niveles de productividad y precariedad laboral, lo que dificulta que mejoren su calidad de vida.
Otro aspecto fundamental es la educación, pues en gran parte de las familias más pobres del AMB se presenta bajo nivel de escolaridad y atraso escolar, evidenciando que la acumulación de capital humano es fundamental para el desarrollo económico y social de cualquier territorio.
Los logros alcanzados deben motivarnos para adoptar las demás medidas que permitan consolidar esta tendencia positiva y fortalecer las capacidades de la población para enfrentar los futuros retos que traiga una dinámica económica menos favorable.
Autora: Yudy Adriana Gamboa Vesga











