La valorización de un inmueble no sólo se hace por la ubicación, sino por una variedad de factores que muchas veces se convierten en responsabilidad de propietarios y residentes.
Veamos algunas acciones que pueden generar la pérdida de valor de un inmueble en el mercado: 1. No apruebe el presupuesto que requiere la copropiedad para el mantenimiento de los bienes comunes. Si no se hace el debido mantenimiento, se terminan realizando reparaciones y reposiciones, haciendo más onerosas las expensas comunes. Los incrementos anuales se hacen en concordancia con los mantenimientos y servicios que tiene el edificio, y tacañear con dichos valores lleva al deterioro de este. 2. Nombre un mal consejo y este nombrará también a un administrador inadecuado. La finalidad de los consejos de administración es velar porque la persona jurídica cumpla sus fines, mas no coadministrar. De ahí lo peligroso cuando los miembros del consejo no conocen sus funciones. 3. Llene a los órganos de administración de trabajo innecesario, tales como derechos de petición, requerimientos y explicaciones. Estos terminan quitándole tiempo a la conservación de la persona jurídica. 4. Agreda y divida al vecino. Es tan fácil en los corrillos o en las redes sociales señalar a los miembros del consejo de administración, a vecinos y al administrador, muchas veces sin fundamentos. ¿Quién querrá vivir en un edificio donde se agreden los vecinos? Toda diferencia que existe entre ellos debe intentarse solucionar pronto ya que, cuando se hace demasiado tarde, se generan divisiones entre todos los residentes. Generalmente, la causa de estos conflictos son las redes y los medios de comunicación interna mal utilizados. 5. Deje envejecer el inmueble. Las tendencias constructivas van cambiando y no actualizarlas a tiempo lleva a que la vetustez del Edificio sea demasiado notable, provocando al desinterés de habitarlo. 6. Desconozca a quien le arrienda el inmueble. Generalmente los arrendatarios no tienen compromiso con la inversión, pero su cultura puede hacer que su inmueble no se deteriore. 7. Absténgase de cumplir las normas internas. Pase por encima de los derechos de los demás y exija milimétricamente la aplicación de las normas y las exigencias de debido proceso ante cualquier sanción o requerimiento. 8. Maltrate los bienes comunes. Es función del administrador mantenerlos bien al servicio de todos. 9. Hable con externos sobre lo negativo del edificio; así, nunca reconocerán que el vivir o tener inversión allí sea una buena decisión. 10. No cumpla con las obligaciones de la persona jurídica como pago de expensas, asistencia a las asambleas, participación de los órganos de administración y convivencia de la copropiedad.
Debemos tener claro que la valorización y la desvalorización de un edificio depende en gran parte, del compromiso de todos, de trabajar en equipo por una comunidad. La indiferencia siempre es muy dañosa.












