Hay quienes consideran que el resultado de la consulta celebrada el pasado domingo fue un fracaso de la izquierda. Creemos que no. El resultado no se puede subestimar.
La unidad y disciplina, la militancia, quedaron demostradas. El total de las votaciones lo indica. En la consulta para elegir candidato presidencial participaron 2.753.738 personas, 2.737.620 en la consulta para definir la lista del Senado y 2.746.485 para las listas de Cámara de Representantes.
El promedio de participantes –2.745.947– no es una cifra menor.
Al comparar los números obtenidos el domingo con los de las elecciones de 2022, la votación fue similar. En aquella oportunidad la lista al Senado del Pacto Histórico obtuvo 2.880.254 votos, y en Santander la lista de candidatos a la Cámara de Representantes logró 75.458 votos. El domingo, el total de votos válidos para definir la lista de candidatos a la Cámara fue de 89.556. Claro, se trataba de una consulta abierta, pero la diferencia permite inferir que el caudal electoral se sostuvo.
Hubo un punto neurálgico que logró solventarse. La lista de candidatos a la Cámara por Santander no va a tener inconvenientes en punto de la participación paritaria. Cuando se trata de listas en las que se eligen cinco o más curules, la normativa exige que al menos el 30% lo conforme uno de los géneros. El resultado en el departamento, dependiendo de si la lista la encabeza o no una mujer, garantiza el 57% o el 42% de participación femenina.
Comentario aparte merece la incidencia de las redes sociales y los influenciadores en las elecciones. Lograron convertir seguidores en votos. Walter Rodríguez –“Wally”–, fue tercero en la conformación de la lista al Senado con 137.821 votos. 47.208 menos que Pedro Flórez, 33.533 menos que Wilson Arias y 47.371 más que quien le siguió en la lista.
Y pese a las voces disonantes y las críticas, la Registraduría demostró que puede brindar garantías. Habrá aspectos por evaluar y corregir, por supuesto, pero no hay manera de cuestionar la labor logística que prestó ni de poner en tela de juicio el resultado.
Tres observaciones finales.
El Pacto Histórico, como partido político, jurídicamente no existe. Su personería quedó condicionada a que se resuelvan los procesos sancionatorios que el Consejo Nacional Electoral adelanta contra algunos de los partidos que pretenden conformarlo. La normativa es clara en ese sentido. Ojalá no se les olvide que el resultado de la consulta es obligatorio y que se trata de una consulta interpartidista, por lo menos hasta que el CNE no decida otra cosa. Ah, y que mientras esa circunstancia no varíe, Daniel Quintero no puede participar en otra consulta ni inscribirse como candidato. Ni siquiera por firmas. ¡Lástima!












