El Acto Legislativo 103 de 2025 propone modificar el artículo 67 de la Constitución Política para extender la educación obligatoria desde los cinco hasta los diecisiete años. Con ello, Colombia busca incluir los tres grados de preescolar: prejardín, jardín y transición, y los dos últimos años de la educación media, décimo y undécimo.
Actualmente, la ley exige que los niños estudien entre los seis y catorce años, desde transición hasta noveno grado. Esta reforma pretende ampliar esa franja para garantizar una cobertura más integral, reducir la deserción escolar y cerrar las brechas entre zonas urbanas y rurales.
Según datos del Ministerio de Educación, la tasa de cobertura neta en educación media es del 52,7 %, muy por debajo de la básica primaria, que alcanza el 93%. Esto significa que casi la mitad de los adolescentes colombianos no logra culminar el bachillerato. En preescolar, la cobertura ronda el 47 %, con grandes diferencias entre departamentos: mientras en Bogotá supera el 80 %, en regiones como La Guajira o Chocó apenas llega al 30 %.
La ampliación propuesta responde a una necesidad urgente. Más de 200.000 estudiantes abandonan el sistema educativo cada año, la mayoría en la transición de la básica secundaria a la media. La falta de recursos, de infraestructura y de orientación vocacional sigue siendo una barrera estructural.
Incluir la totalidad del preescolar también es una apuesta por el futuro. Los estudios del Banco Mundial y la Unesco demuestran que invertir en los primeros años genera los mayores retornos sociales y económicos: niños con mejor desempeño, menor repitencia y mayor desarrollo socioemocional.
No obstante, el cambio constitucional debe ir acompañado de políticas concretas. Se requerirá fortalecer la formación docente, garantizar la conectividad y transporte escolar, y mejorar la calidad de la oferta pública en todos los niveles. La articulación con el sector privado y las entidades territoriales será clave para lograr que la cobertura se traduzca en verdadera inclusión.
De aprobarse, Colombia se uniría a los países de la región que ya garantizan doce años de educación obligatoria. Pero más allá del número de años, este proyecto representa un mensaje de esperanza: que la educación sea el punto de encuentro donde todos los niños y jóvenes del país tengan las mismas oportunidades de aprender, crecer y construir un futuro mejor.












