Publicidad

Columnistas
Jueves 20 de noviembre de 2025 - 01:00 AM

Desamparo humano frente al sistema virtual

Compartir

En mis años de juventud inconforme, uno aducía al “Sistema” para encontrar la culpa de todos los males. Todo se debía al sistema, entendido como régimen sociocultural, político, capitalista, colonialista, imperialista, patriarcal, eventualmente comunista o socialista. En todo caso, adverso y criticable, raíz de los males que agobiaban a nuestra juventud sedienta de justicia, bienestar, conocimientos, libertad y felicidad … Este Sistema dominante y deshumanizante permeaba los dedales de la burocracia.

En ese entonces, el investigador social y humanista Erich Fromm llamaba la atención sobre la burocracia que trataba a las personas como si fueran cosas. Medio siglo después, un sistema sigue tratando a las personas como objetos privados de iniciativas y sometidos a la imperiosa conectividad. Las personas seguimos dependiendo de un todopoderoso sistema virtual que invade las vidas de cualquier persona desde su primero hasta su último suspiro.

Todo pasa por “el sistema” y la conectividad: las relaciones sociales en las redes, la información y desinformación, los trámites para salud, educación, diversión, pagos y más.

¿Dificultad con su cuenta bancaria? Cuando agotado por las “fallas del sistema”, logra hablar con alguien: “Sí, entiendo; eso lo debe hacer por la App … ¿ya maneja la App? … ¿puso bien la clave? … le aparece “se presentó falla en el sistema, ensaye más tarde”, entiendo, sí. Entonces ensaye más tarde o acérquese a nuestra oficina. Gracias por llamarnos, que tenga una feliz tarde”. Eso por si acaso una persona – casi robotizada –contesta.

Con las EPS ni siquiera se llega a una atención humana, para la atención a usuario están los Chatbots María o Ana y sus repuestas predeterminadas limitadas a su inteligencia programada. Igual, no hay agenda.

Sin la debida App nada qué hacer, ni solicitar citas médicas, ver resultados de exámenes, poner QYR, manejar su propia plata, pagar sus obligaciones, inscribirse a un concurso, una exposición, un curso, un espectáculo, dar con un taxi disponible … para pacientes de EPS, aspirantes a cupo educativo, clientes de banco, eventual público para concierto o teatro, lo usual es pasar por este sistema de conectividad, saturado de AI y vacío de entendimiento humano.

Nadie que escuche y proponga solución diferente a lo programada. Cuando se logra “hablar con alguien”, este está amaestrado para hacerlo de manera neutra y dar respuestas uniformizadas – que probablemente le está dictando el mismo sistema-, terminando invariablemente deseando al usuario “una muy feliz tarde”, cuando precisamente la falta de solución acaba de dañarle el día.

De ñapa un acertijo cortesía de Sanitas: ¿qué hacer cuando no abre la página para acceder a mi espacio de usuario porque “su No de identidad debe tener entre 4 y 20 cifras”? el mío tiene 6, pero la advertencia en rojo se repite bloqueando el acceso.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día