En estos tiempos de escepticismo institucional, vale la pena detenerse en los escenarios donde el Estado sí funciona, donde las instituciones dialogan y donde la defensa técnica adquiere un sentido más amplio que el de simplemente “representar” a un compareciente o miembro de la fuerza pública. Uno de esos espacios tuvo lugar hace un par de días en Bucaramanga, durante un encuentro articulado entre el Fondo de Defensa Técnica y Especializada de los Miembros de la Fuerza Pública – FONDETEC y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas – UBPD. Fue un evento discreto, sobrio, pero estratégico: allí se habló de verdad, de condicionalidad, de humanización y, sobre todo, del papel que cumple FONDETEC en un territorio donde pocos saben que el Ministerio de Defensa también tiene presencia viva y acompañamiento real.
La defensa técnica es una garantía. Y en el caso de los comparecientes de la Fuerza Pública ante la JEP, se convierte en un eje determinante para evitar errores, orientar decisiones y asegurar que quienes participan en el Sistema Integral puedan cumplir sus obligaciones sin quedar atrapados en laberintos procesales que pueden costarles los beneficios, la libertad o la estabilidad jurídica. A eso se dedica FONDETEC, aunque muchos lo desconozcan: a brindar una representación seria, especializada y respetuosa de las reglas del Sistema.
Este encuentro permitió fortalecer la llamada ruta de condicionalidad, que significa garantizar que el compareciente entienda con claridad lo que debe hacer, entregue verdad e información verificable y mantenga coherencia entre su relato, las pruebas y las exigencias de la JEP. No es una tarea menor. Implica evitar que un silencio injustificado o una omisión involuntaria termine siendo interpretado como falta de voluntad de verdad. En ese trabajo, la defensa es una brújula.

La UBPD aportó su experiencia en técnicas de búsqueda, esclarecimiento y análisis, mientras que FONDETEC llevó la voz jurídica que orienta, acompaña y se compromete. La verdad se construye entendiendo. Y la defensa técnica tiene la responsabilidad de traducir el lenguaje jurídico para que cada compareciente sepa a qué se enfrenta, qué puede ofrecer y cómo evitar que su condicionalidad se debilite.
La presencia de FONDETEC en Bucaramanga significa que el Ministerio de Defensa está cerca de los miembros de la Fuerza Pública, que no están solos frente a un sistema especializado y exigente. También significa que la defensa que se presta desde el Estado puede ser rigurosa, humana y estratégica a la vez.
La justicia transicional no avanza únicamente con decisiones judiciales. Avanza cuando las instituciones trabajan juntas. Este evento lo demostró: la defensa también construye verdad. Y en ese propósito, FONDETEC cumple un papel que merece ser conocido, reconocido y fortalecido.











