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Sábado 29 de noviembre de 2025 - 01:00 AM

Bucaramanga: 15 días para elegir el camino del futuro

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Solo nos quedan 15 días para tomar la decisión más crucial que definirá el rumbo de Bucaramanga. No elegimos un alcalde para completar el periodo constitucional; elegimos a una persona que tiene la responsabilidad más importante: dejar las bases de la ciudad que queremos ver.

La improvisación, las mentiras, la carreta y las propuestas irrealizables deben ser cosa del pasado. La ciudadanía está cansada de administraciones que navegan sin brújula. Necesitamos a alguien con capacidad, experiencia y voluntad política para diseñar y ejecutar una estrategia de crecimiento integral que se traduzca en una mejor calidad de vida para todos.

El alcalde debe enfocarse en devolverle el orden a la ciudad: reorganizar la administración, imponer autoridad y planificar. Esto se logra con pilares esenciales: una movilidad inteligente con transporte masivo idóneo; mejorar servicios públicos y asistenciales; y dar apoyo decidido a la industria, el comercio y la educación masiva de calidad. Tenemos el capital humano: universidades, la industria y el comercio. Si trabajamos unidos, podemos hacer que vuelva a pesar el nombre de la “Ciudad Bonita” que atraiga el turismo nacional e internacional.

La planificación no puede ser un ejercicio de cuatro años. ¿Por qué no pensar en proyectos de impacto, con una visión de largo plazo que garantice su continuidad? Aprendamos de la estrategia de Medellín que transformó sus quebradas en Corredores Azules, probando que el urbanismo debe ser también ambiental y resiliente. Bogotá está construyendo una Visión Regional con el 2050 en mente, entendiendo que la ciudad es tan fuerte como su área metropolitana. Barranquilla con la Alameda del Río y El Malecón. Ciudad Verde en Soacha. Bucaramanga debe liderar ese mismo camino con su área Metropolitana.

El reto del elegido es planificar el futuro con rigor. Esto implica dejar obras proyectadas con diseños de ingeniería en fase III y financiación garantizada, obligando a los futuros mandatarios a seguir la hoja de ruta. Pensemos en proyectos necesarios como cables aéreos que conecten los barrios periféricos con el centro y una vía perimetral para superar la congestión vehicular.

Necesitamos la visión audaz que tuvo el arquitecto Carlos Enrique Virviescas Pinzón, quien sentó las bases de nuestra ciudad, que luego ejecutaron, en dos años, los alcaldes Alberto Montoya, Alfonso Gómez y Jaime Rodríguez. Solo basta voluntad política, ética pública, conocimiento y experiencia.

Basta ya del espectáculo politiquero y el canibalismo de los clanes locales, del que no es ajeno el gobierno seccional, por dominar la administración municipal. La única manera de erradicar esa conducta es con un voto serio, libre y crítico. Un voto que no se vende, que busca construir un verdadero proyecto de ciudad futurista. Bucaramanga merece un líder que siembre el futuro, no que solo coseche votos.

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