Bucaramanga atraviesa una profunda crisis institucional. Mientras otras ciudades como Barranquilla, Cali, Bogotá, Cartagena, Medellín y Pereira muestran avances significativos en los últimos años, en Bucaramanga se abre nuevamente la baraja de candidatos para suceder al ex alcalde Jaime Andrés Beltrán ante la anulación de su elección por doble militancia por parte del Consejo de Estado. Eso ha hecho que los últimos meses en lugar de que el municipio se concentre en la ejecución de obras y proyectos, el foco sean los asuntos electorales cuando de hecho cuatro años son un período limitado dados los tiempos y dinámicas propias de la administración pública: formulación y aprobación del plan de desarrollo, elección del nuevo presidente y congreso de la República, aplicación de la ley de garantías, etc.
De acuerdo con la Registraduría, el monto destinado para la organización de las elecciones atípicas es cercano a 17.000 millones de pesos. Solo en 2025, Bucaramanga tendría cuatro alcaldes con los respectivos traumatismos en los cambios de personal y directrices. Imposible no acordarse de los 12 alcaldes que tuvo Cartagena en una década, o sin ir más lejos, Girón ha tenido nueve alcaldes en ocho años. Es muy difícil avanzar en esas circunstancias. Sin embargo, la ciudadanía no puede ser inferior al reto que enfrenta y la mejor manera de mostrar compromiso con la ciudad es salir a votar masivamente a conciencia. Entiendo que la fecha no es la mejor, pero lo peor que nos puede pasar es que el próximo alcalde tenga una baja legitimidad popular y los vientos de cola no son favorables. Con 53% de participación electoral en los últimos comicios, Bucaramanga registró la menor tasa de las últimas tres elecciones.
Señor lectores: No lo piensen mucho y vayan a votar lo antes posible junto con amigos, familiares y mascotas. Su voto cuenta mucho más en un escenario de elecciones atípicas, donde se fortalecen la abstención y la maquinaria electoral. En las recientes elecciones para la gobernación del Magdalena la abstención llegó a casi el 70%. Los próximos dos años son esenciales para recuperar la estabilidad institucional y dar pasos hacia las transformaciones que requiere la ciudad. Entre los diferentes retos que se aproximan, al alcalde le corresponderá impulsar una agenda metropolitana de cara al nuevo Plan Nacional de Desarrollo. Les deseo muchos éxitos a todos los candidatos y ojalá gane el mejor con una amplia participación ciudadana.












