La Alcaldía de Bucaramanga ofrece pago por información para combatir el microtráfico en el entorno del Dámaso Zapata, más conocido como Tecnológico.

Las denuncias periodísticas realizadas en Vanguardia durante los últimos meses por la comunidad académica de la Institución Educativa Dámaso Zapata, más conocido como Tecnológico, así como la acción de cumplimiento admitida por el Tribunal Administrativo de Santander, comenzaron a generar una respuesta de las autoridades frente a la problemática del consumo y el presunto expendio de sustancias psicoactivas en los alrededores del plantel educativo.

Tras la admisión de la demanda, el alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, anunció que la Administración Municipal reforzará las acciones para combatir el microtráfico cerca de las instituciones educativas e informó que se encuentra habilitado un fondo para el pago por información suministrada por ciudadanos que permita identificar, capturar y desarticular estructuras dedicadas a la comercialización de estupefacientes.
El pronunciamiento del mandatario se produjo luego de que el Tribunal diera trámite a la acción de cumplimiento presentada por una ciudadana, respaldada por la comunidad del barrio La Universidad, en la que se solicita que la Alcaldía y la Policía Metropolitana hagan cumplir las medidas previstas en el Decreto 0907 de 2025 para proteger los entornos escolares.

Durante meses, este diario recogió las denuncias de estudiantes, docentes, padres de familia y demás integrantes de la comunidad educativa del Dámaso Zapata, quienes alertaron sobre la presencia constante de consumidores y, presuntamente, de expendedores de drogas frente al denominado Tecnológico.
Las publicaciones dieron cuenta de la preocupación por el deterioro de la seguridad y el riesgo al que, según manifestaban, estaban expuestos cientos de menores de edad que diariamente ingresan al colegio. (Lea además: Drogas a las puertas del colegio: la preocupación que llegó a los estrados judiciales)
En la demanda también se advierte que, pese a que el decreto municipal prohíbe el consumo, la distribución y la comercialización de sustancias psicoactivas dentro de un perímetro de 60 metros alrededor de los centros educativos, en el entorno del Dámaso Zapata la situación persistía. Por ello, se pidió al Tribunal ordenar a las autoridades municipales y a la Policía reforzar los controles y ejecutar las medidas previstas en esa norma.
El alcalde Portilla aseguró que el Decreto 0907 se encuentra vigente desde hace siete meses y recordó que restringe el consumo de sustancias psicoactivas en parques, escenarios deportivos y entornos escolares. No obstante, precisó que el combate al microtráfico y al tráfico de estupefacientes requiere un trabajo coordinado con la Policía Nacional, al tratarse de conductas que constituyen delitos.
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Como parte de la estrategia, el mandatario hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar a quienes comercializan drogas cerca de los colegios e insistió en que la Administración cuenta con recursos para el pago por información.
Explicó que este mecanismo es diferente al sistema de recompensas destinado a la captura de cabecillas delincuenciales, pues busca incentivar la colaboración ciudadana para afectar las redes de microtráfico.
Mientras tanto, el proceso judicial continuará su curso en el Tribunal Administrativo de Santander, que notificó a la Alcaldía de Bucaramanga, al Ministerio de Defensa, a la Policía Nacional y a la Policía Metropolitana para que presenten sus argumentos y las pruebas correspondientes, antes de que se adopte una decisión de fondo sobre el presunto incumplimiento de las obligaciones previstas en el Decreto 0907 de 2025.
La respuesta institucional representa el primer efecto concreto de una problemática que durante meses fue expuesta por la comunidad académica del Dámaso Zapata a través de este diario y que posteriormente llegó a los estrados judiciales. Ahora, estudiantes, padres de familia y docentes esperan que los anuncios oficiales se traduzcan en controles efectivos y permanentes que permitan recuperar la seguridad en los alrededores del Tecnológico.
















