El presidente de la república piensa que todos los colombianos somos unos auténticos ilusos y que como el culebrero de la serpiente nos puede vender cosas que no son una realidad.
Por ejemplo, no habían transcurrido 15 días calendario desde la implementación del ajuste salarial del 23%, cuando aparece en la televisión, primero alegando que lo están censurando, sin darse cuenta que la gente ya se ha cansada de oírle decir mentiras en la franja triple A de la televisión, obligándonos a todos a sufrirlo y luego tratando de convencernos de que ese aumento no había causado los males que los anunciadores de la desgracia anunciaban olvidándose primero, que apenas habían pagado la quincena del mes de enero y que muchísimas empresas lo que habían hecho realmente era un adelanto de nómina tratando de encontrar la forma como deben asimilar el golpe que realmente lo van a sentir en el pago de esta segunda quincena cuando ya no van a poder, legalmente, aplazar el pago de los nuevos salarios, este es el momento cuando se va a detallar exactamente el impacto económico que tan desbordada medida causará, no solo en las grandes empresas, sino en la mayoría de las demás, máxime si son mini o micro empresas que van a ver muy difícil asumir el golpe y se van a ver avocadas a volverse ilegales, lo cual es muy peligroso, o a achicar la plantilla y ahí es donde los trabajadores van a sentir el verdadero golpe que causó la populista determinación.
Nosotros ya hemos conocido de 67 despidos por ajustes de plantilla ante la imposibilidad de asumir los enormes costos laborales que les impusieron a los azotados empresarios.
Desafortunadamente el país está hoy en manos de un personaje que con su inmensa paranoia le está causando un enorme daño, sacrificando las realidades por intereses ideológicos.
Otra falacia populista se la jugó con la determinación del costo de los combustibles, que luego de casi doblar el precio del galón lo disminuye en $300, que comparado con el alza es una auténtica miseria y que se hace, no nos cabe la menor duda, como una estrategia electoral de quien quiere continuar manejando el modelo socialista que permitirá al señor Cepeda llegar a la presidencia y si esto llegare a suceder, dicen los que saben, apenas 3 meses después estaremos extrañando a Petro, pues se habrá abierto la puerta a una dictadura socialista cuya duración hay que mirarla en las parte en donde se aplica: Cuba, Corea del Norte, Nicaragua y Venezuela en donde le toca al gobierno norteamericano intervenir para frenar el desgobierno causado por el narcotráfico, como nos están convirtiendo.












