Publicidad

Columnistas
Viernes 06 de marzo de 2026 - 01:00 AM

Es la oportunidad

Compartir

Aprovechemos estas elecciones para limpiar la casa; tengamos en cuenta que el mejor aliado de la corrupción es la abstención y si no vota libremente, volverán los mismos al poder como lo han hecho desde siempre.

Para conocer quiénes son basta con observar esas campañas enormes, llenas de vallas publicitarias, anuncios en televisión y pancartas que son una manera costosa de promocionarse, dineros que luego buscan poder recuperar. Eso puede ser sospechoso.

Determinemos si el candidato es la cara amable de un corrupto que desea que su esposa, sus hijos o un familiar, aparentemente limpios, lleguen al puesto para poder continuar con sus andanzas.

Otro indicativo es el ofrecimiento de medios de transporte o la promesa de contratos o puestos públicos o la oferta de dinero que terminan siendo inversiones que no compensan lo que se van a ganar y que se recuperan a base de corrupción.

Verifique los antecedentes del candidato, buscando en las páginas de la Procuraduría, Contraloría y Fiscalía y si llegan a estar manchados, simplemente, descartártelos.

No vote por caras bonitas o por promesas fantásticas que muchas veces no pueden cumplir desde el cargo que van a ocupar, recordando que en esta elección usted elige a uno entre más de 200, que al final serán los que terminan definiendo qué se hará.

No vote por quienes ya estuvieron y no hicieron nada en beneficio de la región, pues volverán a seguir en lo mismo. Para ello simplemente miremos quiénes fueron y qué hicieron durante los cuatro años de su período, pues de reelegirlos volveremos a llevar su incompetencia al Congreso y a dejar a la región a la saga de aquéllas cuyos parlamentarios sí entendieron para qué fueron elegidos.

No vote por quienes luego de ser elegidos abandonan la región y solo vuelven en estas épocas preelectorales buscando el favor de los abandonados, ofreciéndoles el cielo y la tierra.

Recuerde que el voto en blanco también es un recurso que tenemos poniendo de presente hasta dónde ha llegado nuestro malestar por el desprestigio de la rama legislativa y recuerde que a muchos candidatos no les importa el sueldo, podrían trabajar gratis, les interesa más lo que se mueve alrededor de un parlamentario y la fuerza que da el serlo para lograr lo que se propone como ser humano y no como miembro de una corporación tan importante como lo es el Congreso.

Dejemos de quejarnos y utilicemos el único recurso válido como es el voto para sanear ese nido de corrupción en que ha convertido la rama legislativa del poder público.

Aproveche ciudadano, vote bien a ver si podemos algún día limpiar esta casa.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día