…Son las dos últimas encíclicas papales promulgadas por el Papa león XIV. La primera, con énfasis en lo teológico y en lo espiritual, recupera la centralidad del corazón y del amor en una cultura actual dominada por el individualismo; la segunda, pone la dignidad humana como límite a la inteligencia artificial (IA). Son las lecturas que Iván Cepeda recomendó leer a los jóvenes de Colombia.
Si bien las encíclicas van dirigidas a la Iglesia católica, también son una propuesta de diálogo con toda la humanidad sobre temas culturales, sociales, económicos, en fin, políticos. Son reflexiones éticas sobre los grandes cambios de cada época. Así como en 1891 el papa León XIII con su encíclica Rerum Novarum tuvo gran impacto en tiempos de la revolución industrial, Magnifica Humanitas lo tendrá en tiempos de la Inteligencia Artificial.
Rerum Novarum defendió el derecho de asociación sindical, trató acerca de la situación de los obreros, la dignidad del trabajador y sobre los abusos del capitalismo industrial.

Magnifia Humanitas sostiene que detrás de la tecnología, siempre hay una concepción del poder, un modelo de sociedad y una visión del hombre, y por lo tanto, es desde las perspectivas espiritual, moral y política, que debe considerarse, en tanto que refleja los intereses, valores y visiones de quienes la crean y controlan.
El Papa nos advierte que una sociedad dominada por los algoritmos, genera exclusión tecnológica y deshumanización, en la medida que la dignidad humana no está condicionada a las capacidades cognitivas, ni a la riqueza, menos a la utilidad económica, tampoco a la productividad. Critica a las élites digitales, en la medida que la concentración de poder de la IA influye en la moral pública, manipula democracias, controla información, moldea emociones y redefine al ser humano. Rechaza enfáticamente las propuestas de esas élites que buscan transformar la especie humana, mediante la tecnología, desconociendo la evolución natural, para crear un ser diferente. Llama al diálogo entre ciencia, ética y fe, orientado a desarmar una tecnología útil, poderosa, pero capaz de destruir civilizaciones.
Invito a los colombianos, jóvenes y mayores, a consultar la encíclica y usarla como fundamento de su decisión de voto en las próximas elecciones presidenciales. También reclamo a los sacerdotes católicos hacer pedagogía sobre los fundamentos de la encíclica.
Es nuestro deber construir una sociedad basada en la dignidad humana, donde lo espiritual, lo ético y el bienestar nos permitan vivir juntos.









