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Lunes 28 de septiembre de 2026 - 01:00 AM

Incendios desastrosos

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Ha comenzado el Fenómeno de El Niño y para los próximos meses los expertos pronostican un fuerte incremento en su intensidad, pero ya se sienten sus graves efectos en numerosas regiones del país, como los incendios forestales, menos agua para el abastecimiento en centenares de acueductos municipales, menos agua en numerosas fuentes hídricas de las cuales depende el nivel de los embalses para la generación en hidroeléctricas y menos agua para las actividades agrícolas. Esto implica la activación de termoeléctricas basadas en el uso de gas y carbón y, por lo tanto, producción de más gases de efecto invernadero a la atmósfera, causa principal del cambio climático y el calentamiento global.

Y como lo han informado los medios de comunicación, en lo corrido del año, por las olas de calor y la resequedad ambiental, se han presentado más de 1.700 incendios forestales en 15 departamentos, con más de 120.000 hectáreas afectadas, incluyendo la quema de valiosos bosques que necesitarán décadas para su renovación.

De gran impacto negativo ha sido el incendio en el municipio de Villa de Leyva, que todo indica fue provocado por manos criminales. Ya se quemaron más de 1.200 hectáreas, entre ellas 800 hectáreas arrasadas del Santuario de Fauna y Flora de Iguaque, afectando uno de los atractivos turísticos más valiosos de la región. El turismo es una de las fortalezas de Villa de Leyva por sus diferentes atractivos y se ha visto fuertemente afectado por el incendio. Pasar de su entorno de hermosos paisajes verdes a terrenos arrasados por las llamas es muy lamentable.

Es de reconocer y aplaudir a los integrantes de los Cuerpos de Bomberos de las diferentes regiones afectadas por los incendios. Su duro y riesgoso trabajo se ha intensificado por los incendios provocados por manos criminales e irresponsables, generando grandes impactos negativos en lo económico, social y ambiental.

Gran compromiso también para una gestión efectiva de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), los bomberos voluntarios y los ciudadanos que se vinculan a la dura labor de apagar incendios. Y del Gobierno nacional se espera un plan de emergencia para enfrentar con resultados efectivos el Fenómeno de El Niño, plan que debe ser coordinado con la participación de gobernadores y alcaldes de todo el país. El sector empresarial, con sus diferentes gremios que los representan, también debe participar y colaborar. Y se necesitan más estrategias de información en los distintos medios de comunicación para motivar a la ciudadanía a ahorrar agua, energía y a evitar y prevenir incendios. Con menos bosques y páramos afectados por incendios, habrá menos agua para el consumo humano, para las actividades agropecuarias y para el turismo de naturaleza. Y que caiga todo el peso de la ley contra los pirómanos.

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