domingo 03 de julio de 2022 - 12:00 AM

La favorable condena al asesor Jaramillo

En estos últimos días se ha anunciado la condena del señor Julián Libardo Jaramillo Díaz, el tristemente “célebre” asesor del exgobernador Richard Aguilar, después de llegar a un preacuerdo con la Fiscalía al aceptar su responsabilidad en graves delitos de interés indebido en la celebración de contratos, cohecho y peculado por apropiación, entre otros.

Jaramillo Díaz fue el cerebro del entramado de corrupción que se montó en la penosa administración de Richard, el hombre del direccionamiento de los grandes contratos de infraestructura y el que se amangualaba con contratistas inescrupulosos para defraudar el patrimonio del Estado y repartir coimas a granel. Bajo esa condición, lideró la “empresa criminal” que se robó la remodelación del estadio “Alfonso López” de la ciudad.

Después de su captura y detención, el asesor reconoció su participación en los hechos y asumió su responsabilidad penal. Y por eso ahora se anuncia una condena a 50 meses de prisión, la devolución de la suma de $680 millones y el otorgamiento en su favor de la prisión domiciliaria, la cual pagaría en su lujosa mansión de “Ruitoque Condominio”. Una condena, sin duda, ampliamente favorable para él.

El caso de corrupción por las obras del estadio se está resolviendo, claro sí, y por ese caso está detenido y acusado su principal exponente, el exmandatario Richard Aguilar. Y el contratista confeso de la obra también está privado de la libertad, así como han caído otros miembros de la red delincuencial. Pero la condena de Julián Jaramillo, con todo y lo que significa una condena, no parece agradarle a nadie si se compara la gravedad de los hechos con la pena establecida. Ya lo dijo Diana Giraldo en su regreso como columnista de este periódico: “Ser pillo paga” y luego, “a disfrutar de lo robado”.

No obstante, hay que admitir jurídicamente que así está concebido nuestro sistema penal acusatorio, en donde se contemplan figuras como los preacuerdos y negociaciones, las cuales le ahorran a la justicia el desgaste de un proceso penal a cambio de asumir responsabilidades y conceder rebajas en la pena. De eso se está beneficiando el señor Jaramillo Díaz y eso es legal. Y como las decisiones de la justicia deben acatarse, por ahora, gústenos o no, debe acatarse la condena en contra del corrupto asesor.

¿Prisión en “Ruitoque”? ¡Nada mal!

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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