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Raúl Pacheco
Sábado 26 de octubre de 2013 - 12:01 AM

El partido bisagra

Publicado por: Raul Pacheco

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Un partido bisagra es aquel que no tiene la fuerza suficiente para llegar al gobierno y debe esperar su oportunidad para que los partidos mayoritarios lo llamen a formar coaliciones para sacar adelante los proyectos de ley, como en el sistema presidencial, o para formar gobierno, como en el sistema parlamentario.

Generalmente operan en el sistema parlamentario, pues quien gana las elecciones no por ese solo hecho tiene derecho a gobernar, sino que debe tener la mayoría parlamentaria suficiente para que de allí salga el primer ministro. Por ejemplo, en Israel ocurrió que Tzipi Livni ganó las elecciones pero no pudo formar gobierno porque por una parte no alcanzaba su propio partido a constituir esa mayoría y, por la otra, no encontró el socio que le hiciera la segunda para formar gobierno. Así que Netanyahu, quien sacó la segunda votación, tuvo que hacerse cargo de formar gobierno, al encontrar el socio que le hiciera el juego. Ahora, en el Reino Unido desapareció el partido liberal, pues fue absorbida la tendencia por el laborismo. Pero más adelante volvió a aparecer, pero sin la fuerza suficiente para ganar unas elecciones y formar gobierno, contentándose con servir de bisagra para que el partido que ganara las elecciones, el conservador o el laborista, lo llamara a formar gobierno. En Alemania ocurrió lo propio con su partido liberal, pues entre la polarización de fuerzas de izquierda y de derecha formada por los partidos socialdemócrata y socialcristiano, el liberal se convirtió en un partido de minorías, que servía simplemente de eso, de bisagra para que uno de los dos lo llamara a hacer gobierno.

Ese papel lo realizó durante décadas, hasta que este año no le alcanzó el umbral para seguir figurando como partido político y tuvo que desaparecer del mapa electoral. Esto le podrá ocurrir al partido conservador de Colombia si continúa en la política que ha escogido desde hace una década en los gobiernos de Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, que es la de servir de bisagra para que los votos alcancen en la aprobación de la leyes y las políticas a seguir impuestas por el partido mayoritario. En alguna ocasión Álzate Avendaño llegó a decir que el régimen político de esa época era tan débil, que no aguantaba una hemorragia nasal. Eso le está sucediendo al partido conservador, convertido en un simple partido bisagra.

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