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Editorial
Lunes 16 de enero de 2012 - 07:40 PM

Muchas gracias, pero no

Admitir a Hugo Chávez como puente ante las Farc, es multiplicar por varios dígitos las posibilidades de tener malentendidos que fácilmente pueden pasar a confrontaciones

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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Hasta el momento, el Gobierno Nacional no ha emitido comunicado alguno al respecto. Muy posiblemente, por precaución. Sin embargo, en la prensa y el entorno político nacional, se discute la propuesta hecha el viernes pasado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de mediar en unos posibles diálogos entre el estado colombiano y las Farc.

La verdad, es que la idea del mandatario vecino, que ha recibido tanto posiciones a favor como opiniones en contra, vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de que este país reviva uno de los principales estigmas que lo han caracterizado a lo largo de su historia. La incapacidad crónica de aprender de sus propios errores, para no volver a cometerlos.

Es que apenas ha transcurrido poco más de un lustro desde el fracaso absoluto de la intermediación de  Hugo Chávez entre el Gobierno y las Farc. En ese mandato aún cercano en manos del doctor Álvaro Uribe Vélez, el país saltó en pocos días de tener a Chávez como mediador ante el grupo insurgente, a encontrarse en cuasi hostilidades armadas con la nación con la cual comparte su principal frontera.

Ahora, si bien en ese momento la animadversión personal entre los dos presidentes, pero sobre todo la ideología opuesta que impera en ambas naciones fueron causas determinantes en el descalabro, no se puede desconocer que en el presente las relaciones binacionales, aunque recompuestas, están adheridas con un pegante no muy sólido.

Sí. De hecho, los estilos de Gobierno pero sobre todo las políticas sociales y económicas que se implementan a ambos lados de la línea divisoria entre los dos países no podrían ser más distintas, lo cual es ya un factor desequilibrante, siempre al acecho para estallar ante cualquier desacuerdo.

Y admitir a Hugo Chávez como puente ante las Farc, es multiplicar por varios dígitos las posibilidades de tener malentendidos que fácilmente pueden pasar a confrontaciones. Sobre todo, si se tiene en cuenta el carácter volátil del presidente venezolano.

En pocas palabras, la intermediación de Chávez no es conveniente desde ningún punto que se le mire. Cualquier intento de diálogo debe surgir directamente de las Farc y no a través de mediaciones externas o mediante cartas con posiciones anacrónicas como ha sido su estilo últimamente. Sólo hechos concretos como la liberación inmediata de los secuestrados, probarían que en esta oportunidad esa organización delincuencial sí habla en serio. 

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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