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Editorial
Viernes 27 de junio de 2014 - 12:01 AM

Editorial: Los acreedores de Solsalud

Los activos de Solsalud no son suficientes para responder por sus pasivos y ello tiene repercusiones inenarrables para un abultado número de empresas del sector salud, que ahora pasan dificultades económicas por las sumas de dinero no pagadas.

Editorial: Los acreedores de Solsalud (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)
Editorial: Los acreedores de Solsalud (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

Solsalud se creó como una empresa dedicada a la prestación de servicios de salud a la que, muy poco después de su constitución, sus órganos directivos comenzaron a orientar más que para prestar un eficaz servicio de salud a sus afiliados, para que fuera herramienta para otros fines y como ocurre siempre cuando una compañía que no enfila todos sus esfuerzos a lograr su objeto o actividad social, terminó fracasando estruendosamente.

El correr de los días y el desorden administrativo hicieron palpable aquello de que sus ingresos eran insuficientes para cubrir no solo sus costos de operación, sino otros menesteres.

Durante años sus usuarios y los terceros que tenían relaciones contractuales con Solsalud denunciaron la irregularidad de sus servicios y la mora en el cumplimiento de sus obligaciones dinerarias. El Estado demoró en grado sumo el intervenir a tal empresa, para evitar que su crisis causara un amplio daño a muchas compañías y usuarios, y cuando finalmente tomó las medidas administrativas pertinentes, ya era demasiado tarde, pues miles de ciudadanos, hospitales, clínicas, proveedores de medicamentos y dotaciones hospitalarias, etc. habían sido arrojados al remolino de las dificultades económicas, por los repetidos y cuantiosos incumplimientos de Solsalud en el pago de sus compromisos económicos.

Hoy el cuadro es preocupante. Los activos de Solsalud, que está en proceso de liquidación, no son suficientes para responder por sus pasivos y ello tiene repercusiones inenarrables para un abultado número de pequeñas y medianas empresas del sector salud, que hacen presencia en el mercado con base en el esfuerzo y la seriedad de sus gestores, que ahora pasan dificultades económicas por las sumas de dinero no pagadas por Solsalud.

Lo amargo es que como no hay con qué pagar lo adeudado, cada cual, como decían nuestros mayores, tendrá que ir a “quejarse al mono de la pila” y saltar matones para, a su vez, no caer en estado de insolvencia.

¿Por qué el Estado se demoró tanto en intervenir en Solsalud? ¿Influencias políticas de baja estopa lograron que las autoridades cumplieran con su deber, generando así un enorme problema económico en el sector salud?

Muchos interrogantes hay en el caso Solsalud y deben los jueces de la República y las entidades de control estatal investigar, enjuiciar y sancionar severamente a sus causantes.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

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