A pesar de los anuncios de la administración departamental, el pasado elevado sobre el río Chicamocha continúa siniestrado. La Alcaldía de Cepitá asegura que en los próximos días el puente estará restablecido.

Publicado por: Oscar Iván Rey Herrera
Cuatro meses después de su inauguración y tras una inversión cercana a los $1.500 millones, incluida la interventoría, el puente peatonal sobre el río Chicamocha, en el municipio de Cepitá continúa colapsado.
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Aunque a comienzos del mes de marzo la administración departamental había anunciado que en 45 días el paso elevado volvería a estar en funcionamiento tras su colapso, dos meses después, la estructura metálica sigue sin ser apta para su uso.

Así lo registró el fotógrafo santandereano, Mauricio Olaya, quien regresó hasta la vereda San Miguel, en el municipio de Cepitá, en el corazón del Cañón del Chicamocha y con el lente de su cámara registró que efectivamente el puente sigue quebrado.

La situación es tal, que incluso, bajo su propio riesgo, los habitantes del sector se arriesgan a cruzar el puente a pesar de los notables riesgos.
Trabajos en obra
Según Pedro Pablo Carreño, alcalde Cepitá, aunque la obra continúa colapsada, el contratista encargado de la construcción del puente ya se encuentra trabajando en la reparación del paso elevado.
“El puente todavía no se ha restablecido, pero le aseguro que ya en términos de pocas horas estará disponible para el tránsito del pueblo para su beneficio”, señaló Carreño.

Esta redacción intentó comunicarse con Eduard Sánchez, director de la oficina departamental de Gestión del Riesgo, quien a comienzos de marzo se comprometió a tener reparado y en pleno funcionamiento del puente de Cepitá en tan solo 45 días, pero no hubo respuesta del funcionario.
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Controvertido contratista
El pasado 30 de diciembre, en su último día como gobernador de Santander, Mauricio Aguilar Hurtado inauguró con ‘bombos y platillos’ la construcción de un puente peatonal sobre el río Chicamocha que permitiría el paso de los habitantes de Cepitá y Curití, en Santander. Hoy, menos de dos meses después, la infraestructura metálica que contó con una inversión de $1.255 millones en la obra, y $150 millones más de intereventoría, colapsó.
Los obras de construcción del puente de Cepitá fueron contratadas a través de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres, en ese momento en cabeza de Fabián Vargas, uno de los hombres más cercanos al senador liberal Jaime Durán Barrera.
Por tratarse de una calamidad, el gobierno Aguilar contrató las obras de mitigación para la construcción del paso elevado a través de invitación privada.

Tras un proceso de evaluación, que no fue publicado en los archivos contractuales, la administración departamental terminó adjudicándole el contrato a Construcciones y Soldaduras SAS, frecuente contratista en el gobierno de Aguilar Hurtado.
En los cuatro años de la administración de Mauricio Aguilar, Construcciones y Soldaduras SAS se ganó 10 contratos con la Gobernación de Santander por más de $6.100 millones.
De tal forma, la Oficina de Gestión del Riesgo departamental firmó el contrato 2071 del 2023 con Construcciones y Soldaduras SAS, para la construcción de obras de intervención correctiva para mitigar y reducir el nivel del riesgo existente mediante la fabricación e instalación de un puente metálico peatonal sobre el río Chicamocha, ubicado en el municipio de Cepitá, por valor de $1.255 millones y plazo de ejecución de cuatro meses.
Actualmente Fabián Vargas se desempeña como subsecretario del Interior de Floridablanca, según fuentes del Partido Liberal, como cuota del senador Durán















