Ni el Gobernador de Santander ni los alcaldes de las provincias podrán solucionar solos todas las necesidades, sin importar la capacidad de decisión y férrea voluntad que tengan. Aquí es donde encajan nuestros congresistas. El objetivo es trabajar unidos, desde todos los frentes, para lograr un desarrollo sostenible que beneficie a todos los santandereanos.

ANÁLISIS:
Instaladas las sesiones ordinarias del Congreso, quedó refrendado no solo el comienzo del tercer año de trabajo legislativo, periodo 2022-2026. También, las más sentidas necesidades de las regiones colombianas.
Santander no es ajeno a estas expectativas, para evitar nuevas frustraciones.
Existen deudas que llevan décadas sin saldar. Y en el centro de esos incumplimientos están la desidia y el olvido de sus congresistas y, el desdén histórico desde el Ejecutivo.
Además del trabajo legislativo honesto, los santandereanos anhelan que sus seis Senadores y siete Representantes a la Cámara se comprometan con sus necesidades reales.
La seguridad es, tal vez, el tema más sentido, al igual que sucede en el resto del país.
Sus soluciones son transversales e incluyen no solo al Gobernador y a los alcaldes. Son potestad exclusiva del Gobierno central y su política de seguridad nacional.
Para los santandereanos, es vital que sus familias gocen de garantías de seguridad e integridad y son temas que están en la agenda de las más importantes peticiones hacia sus líderes.
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Esta exigencia quedó establecida con los resultados del ‘Radar de Vanguardia’, la encuesta más completa y profesional de la región en los últimos años.
Según sus indicadores, pese a que el 51,7 % de los santandereanos afirma que la seguridad ha mejorado, el 35,9 % le pide al Gobernador de Santander trabajar más para vivir en paz.
Otro de los problemas considerados “gravísimo”, incluso por el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus es la ausencia de plantas de tratamiento de aguas residuales.
“No tenemos en muchos municipios alcantarillas, no tenemos colectores y no tenemos PTAR”, admitió el Mandatario de los santandereanos.
Lo que se sabe es que 48 municipios de Santander no tienen PTAR. En 19 funcionan a medias y el resto bien, señaló Díaz Mateus.
Y aunque el Gobernador “quisiera aportarle al 100 %, eso no depende de nosotros, porque la sola PTAR del Río de Oro vale más de 1 billón de pesos”.
Para solucionarlo, dijo, se requiere el concurso del Gobierno Nacional.
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Santander clama por vías

Y si con la seguridad y las PTAR llueve, con el tema de las vías no escampa. Así lo expresan los mismos ciudadanos.
La segunda gran petición de los santandereanos en la encuesta de ‘El Radar de Vanguardia’ la hizo el 19,5 % de los entrevistados.
Reclaman mayor trabajo en las vías del departamento.
El Gobernador de Santander aceptó la “vieja deuda en materia vial. Sobre todo en las áreas rurales y sus vías terciarias”.
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Sin embargo, precisó que ese compromiso, aún sin cubrir, corresponde “al Gobierno Nacional, al Gobierno Departamental...”
“Tenemos unos mil novecientos y pico de kilómetros de vías secundarias, de las cuales no llega a un 40% que son pavimentadas. El resto, sin pavimentar y muchas, en mal estado”.
Y entre las grandes obras, el Mandatario recordó la variante de San Gil y dijo que hoy están en una mesa de trabajo con Ecopetrol, que ha manifestado la intención de poner un buen recurso, pero el cambio de Ministros “nos frena un poquito el proceso”.
Afirmó que se necesitan más de $200 mil millones y el Gobierno Nacional dice que no hay plata, “el Gobierno Departamental... pues menos, de dónde vamos a sacar $200 mil millones”.
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En cuanto a la vía Yuma - Barrancabermeja, el Gobernador afirmó que la intención de su gobierno “es poner algo, para ese pedazo de la vía...”
Estas son solo algunas de las acciones de gobierno más necesitadas, que deberían ir acompañadas por decisiones legislativas firmes de parte de nuestros congresistas.
$200.000
Millones se necesitan para la variante de San Gil.
Los desafíos de Santander
Santander tiene un camino prometedor, pero también desafíos por superar.
Es claro que, ni el Gobernador de Santander ni los alcaldes de las provincias podrán solucionar solos todas las necesidades, sin importar la capacidad de decisión y férrea voluntad que tengan.
El objetivo es trabajar unidos, desde todos los frentes, para lograr un desarrollo sostenible que beneficie a todos los santandereanos, sin distingo. Y aquí es donde encajan quienes nos representan ante el Congreso de la República.
Para facilitar la comprensión del trabajo que debe proyectarse, Vanguardia presenta un primer análisis sobre cuatro frentes, sus oportunidades y desafíos:
1. Desarrollo Económico - sostenible
2. Desarrollo social
3. Desarrollo Ambiental
4. Contribución ciudadana

DESARROLLO AMBIENTAL:
- Oportunidades:
- Energías Limpias: Santander puede aprovechar su sol y viento para generar energía renovable. Esto reduce la huella de carbono.
- Conservación: Proteger nuestros bosques, ríos y fauna. El Parque Nacional del Chicamocha es un ejemplo de cómo podemos equilibrar el turismo con la conservación.
- Desafíos:
- Contaminación del agua: La minería y la agricultura pueden afectar los ríos. Necesitamos prácticas más sostenibles y regulaciones más estrictas.
- Cambio climático: El departamento de Santander debe adaptarse a eventos extremos como sequías e inundaciones. Este es un reto y la academia debe estar atenta a dar respuestas.
La inversión en infraestructura resiliente es clave.
. CONTRIBUCIÓN CIUDADANA:
- Oportunidades:
- Participación Activa: Los ciudadanos pueden exigir transparencia y rendición de cuentas.
- Consumo Responsable: Elegir productos locales y sostenibles.
- Desafíos:
- Conciencia Ambiental: Educar a la comunidad sobre la importancia de cuidar el entorno.
- Voto Informado: Elegir líderes comprometidos con el desarrollo sostenible.
En conclusión: hay que dejarse contagiar. ¡Los santandereanos deben soñar en grande y actuar con determinación! Sobre todo quienes nos representan en el Congreso de la República, pueden contribuir al cambio. ¡Santander tiene un gran potencial. Falta desarrollarlo!


















