El director del Área Metropolitana de Bucaramanga, John Manuel Delgado, junto con el gerente de Metrolínea, Emiro Castro, hablaron de los retos para garantizar el servicio de transporte tras la negativa del Gobierno Nacional de liquidar a Metrolínea.

En plena crisis de Metrolínea, el reto para las autoridades es mantener la operación optimizando los pocos recursos con los que se cuenta y seguir insistiendo para que las ‘ayudas’ del Gobierno Nacional no se queden en anuncios.
Luego de la salida de los últimos buses padrones de Metrolínea, el fin de semana pasado fue la última vez que los habitantes del área metropolitana vieron a los grandes vehículos verdes que recorrían el carril exclusivo.
Desde entonces, se implementó un plan de rescate para el Sistema, que se ejecutará por fases y donde el transporte convencional apalancará gran parte de la operación.
El mencionado plan busca tener 32 buses padrones: 12 de ellos para la primera fase, 10 para la segunda y 10 para la tercera. La circulación permanente de estos buses busca garantizar que la frecuencia de espera se reduzca y pase de intervalos de cerca de 45 minutos a periodos de cinco a ocho minutos.
La primera fase contempla la prestación del servicio entre la Estación UIS y la Estación de Transferencia de Provenza. La segunda etapa extiende la operación desde la Estación Quebradaseca hasta el Portal de Piedecuesta. Y la tercera llegaría hasta el Portal de Girón. Lea también: Senador santandereano Miguel Ángel Pinto respondió a arremetida de Petro
Al respecto, el director del Área Metropolitana de Bucaramanga, John Manuel Delgado, manifestó que “en este instante vamos a iniciar con una fase de transición, que nos va a permitir cambiar de este sistema, que no nos funcionó, a uno nuevo que hay que estructurar y diseñar”.
Delgado Nivia dijo que “en dicha transición se establece la necesidad de tener buses padrones, de que se cambie la tecnología. Son una serie de elementos administrativos y técnicos que hay que resolver, pero el principal es el dinero, que no está disponible y es el que permite que se realicen las relaciones contractuales”.
Este panorama implica dos situaciones: primera, que las alcaldías de Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón aporten recursos para garantizar la operación del sistema, y dos, que se deban rentar buses de otras ciudades para que el modelo funcione.
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En tal sentido, el director del Área Metropolitana de Bucaramanga afirmó que “la Alcaldía de Bucaramanga ha venido trabajando en un programa de inversión para comprometerse con este esquema operativo del Transporte Masivo. Se dispondrán para la vigencia $5.040 millones y están dispuestos a adicionar dependiendo de las necesidades. Es importante que las demás alcaldías hagan lo propio”.
El reto para el gerente de Metrolínea, Emiro Castro, es construir confianza para que los demás mandatarios se sumen al plan de rescate. “Estoy convencido de que una vez entremos (con la operación de buses padrones) en Bucaramanga, sé que los otros alcaldes se irán sumando”. Le puede interesar: Un ‘pendiente’ con los animales en el Concejo de Bucaramanga
Castro dijo que los mandatarios de Floridablanca, Piedecuesta y Girón están a la expectativa de que el esquema operativo funcione y tener la certeza de quién va a operar los buses en caso de que Metrolínea sea liquidado.

Por su parte, el director del Área Metropolitana de Bucaramanga aseguró que “estamos listos para recibir los recursos. Nosotros somos garantes, montamos el esquema operativo y garantizamos que los recursos se utilicen para tal fin”.
Precisamente, en la Resolución 094 se especifica que los recursos deberán ser usados para alquilar los buses, pagar operador, conductores y combustible, y no para pagar deudas. Vea además: Actualización de Estatuto Tributario de Bucaramanga: recusación aplaza el debate
Cuando se desembolsen los recursos de Bucaramanga, la operación de los padrones se adelantará entre el Portal del Norte y Provenza. En los demás municipios el transporte se prestará con buses convencionales, a la espera de que se sumen con recursos.
Cabe decir que el Sistema Integrado de Transporte Masivo, incluyendo las rutas complementarias, mueve cerca de 50.000 personas diarias.
















