Después de tres días de lluvias constantes, el agua se filtró por los huecos del plástico adecuado en abril de este año y en la madrugada del lunes el ruido generado por la montaña volvió a alertar a las 129 familias habitantes del sector, especialmente a Trinidad Cequeda de Jaimes, cuya vivienda se estremeció nuevamente con las rocas que chocaron con sus muros laterales.

Publicado por: Jorge Rios
Tal y como lo advirtieron los habitantes del barrio Rojas Pinilla a las autoridades municipales durante una reunión sostenida la semana anterior, el plástico negro instalado para contener el talud no era suficiente y en cualquier momento las piedras y la tierra volverían a caer sobre algunas viviendas.
Después de tres días de lluvias constantes, el agua se filtró por los huecos del plástico adecuado en abril de este año y en la madrugada del lunes el ruido generado por la montaña volvió a alertar a las 129 familias habitantes del sector, especialmente a Trinidad Cequeda de Jaimes, cuya vivienda se estremeció nuevamente con las rocas que chocaron con sus muros laterales.
Aunque el desprendimiento fue menor, la preocupación es total. “Esto no es de ayer, hace 370 días sufrimos el primer talud, el 23 de abril de este año el segundo y ahora otro este 4 de noviembre (…) Aquí vienen los entes, planeación, miran, dan soluciones y palitos de agua tibia, disque de primeros auxilios (Aquí vivimos personas que necesitamos la atención de la administración, que no se les olvide que cada año pagamos un impuesto bien costos y no sé para que si no le ponen atención a nada”, dijo Jaimes, una adulta mayor que no sabe en que momento tiene que salir de su casa. “Hasta que no haya muertos no se van a pellizcar”, afirmó.

Diocelina Ríos, miembro de la junta de acción comunal, expresó que el problema es que llevan un año lo miembros de las autoridades locales llegando al lugar en cada llamado de atención a tomar fotos, a certificar y al final la respuesta siempre es la misma: No hay plata.
“Esto es la consecuencia de la mala planeación de los barrios, de construir sin medidas, sin mirar, de la ineptitud de las administraciones municipales”, afirmó la ciudadana, resaltando que en la parte alta del barrio se sigue construyendo.
Marta Cárdenas, presidente de la junta de acción comunal del barrio, manifestó que el verdadero problema es que va a seguir lloviendo y ahora hay de nuevo una parte del talud destapado y la comunidad en riesgo total.
La respuesta oficial
En medio de la visita, Edward Quintero Araque, secretario de Planeación del municipio, ratificó que el proyecto por cerca de $44.000 millones ya fue radicado ante la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres, porque es imposible para el municipio costear una inversión de esta naturaleza.
Por ahora, explicó el funcionario, se está evaluando construir unos terraplenes de forma manual en donde comienza el talud para reducir el riesgo mientras se consigue la inversión nacional.
Frente al cambio del plástico negro y la posibilidad de ordenar la evacuación de algunas viviendas ubicadas entre la carrera 6 entre calles 21 A y 20 B, dijo que son medidas que se evaluarán de forma técnica y teniendo en cuenta el presupuesto existente.














