La protección de nacimientos y microcuencas, la modernización de los acueductos y la falta de tratamiento de aguas residuales son algunos de los principales desafíos que enfrenta Málaga, Santander.
El acceso al agua no depende solo tener las fuentes de agua a la mano, ni de contar con infraestructura para llevarla hasta las viviendas. Así quedó claro en el nodo territorial de García Rovira de la Agenda Estratégica del Agua de Prosantander.
Los habitantes de Málaga que participaron en el taller indicaron que si bien este municipio no tiene los problemas de acceso y continuidad de otros pueblos de Santander, la realidad es que hay desafíos importantes para proteger las fuentes que abastecen al municipio, mantener en condiciones adecuadas las plantas y redes de distribución y resolver el manejo de las aguas residuales.
Uno de los principales problemas identificados está en las zonas rurales. Mientras el casco urbano cuenta con una planta de tratamiento de agua potable que permite entregar el líquido con una calidad aceptable, varios acueductos veredales carecen de sistemas adecuados de potabilización.
Incluso, algunas soluciones construidas anteriormente han dejado de funcionar por falta de mantenimiento. Es el caso de una planta ubicada en el sector de Calichal/Oticón, que en su momento sirvió como alternativa de tratamiento, pero actualmente se encuentra inservible.
Preocupa, además, la falta de plantas de tratamiento de aguas residuales y el deterioro tanto de las redes como de algunos equipos y la infraestructura disponible en la planta de tratamiento de agua potable de Málaga.

Acueducto de Málaga tiene necesidades de modernización
En el acueducto de Málaga también fueron identificadas necesidades concretas. Entre ellas están el desgaste de los lechos filtrantes y las compuertas de la planta de tratamiento, la falta de un proceso de floculación, el deterioro de las redes y el aumento de usuarios, que genera presión sobre la capacidad instalada.
En ese contexto, los habitantes de Málaga indicaron que es clave la optimización de la planta de tratamiento de agua potable y la reposición de la infraestructura y los equipos que ya cumplieron su vida útil.
Publicidad
La conservación de las fuentes también representa un desafío. El diagnóstico identificó deforestación en zonas de nacimientos y microcuencas, falta de protección de áreas estratégicas, uso de especies introducidas en procesos de reforestación y un manejo inadecuado de residuos y vertimientos.
Ante este panorama, se plantearon proyectos de protección de nacimientos, reforestación con especies nativas, caracterización de fuentes hídricas y las denominadas iniciativas de ‘siembra de agua’. También se propuso fortalecer la educación ambiental en colegios y comunidades, así como los acueductos veredales.
La propuesta de la comunidad busca que la conservación no se limite a sembrar árboles, sino que involucre a propietarios de predios, Juntas de Acción Comunal, instituciones educativas, universidades y entidades públicas. Uno de los retos será definir quién administra y protege los predios destinados a la conservación.

El reto pendiente de las aguas residuales en Málaga y García Rovira
El saneamiento básico constituye otro de los grandes desafíos. Málaga no cuenta con plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas y rurales, mientras que el sistema de alcantarillado presenta problemas, según la comunidad, como redes deterioradas, obstrucciones, incapacidad hidráulica y alcantarillado combinado.
En este caso, una de las apuestas es el Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado de Málaga, cuya inversión supera los $371.000 millones. Con esto se busca modernizar la red y consolidar el sistema de agua y alcantarillado de la capital de la provincia de García Rovira.
Además, la comunidad indicó que se debe actualizar el Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos (PSMV) y adquirir un vehículo tipo vactor, para atender el mantenimiento de las redes.
















