Más de 2.000 familias campesinas de San Andrés siguen afectadas por la falta de una conexión segura sobre el río El Congreso. La comunidad denuncia que las labores volvieron a detenerse apenas un mes después de la reactivación, mientras la Secretaría de Infraestructura atribuye la situación a la inestabilidad del terreno.

Publicado por: Katterine Dimas
En el limbo habría quedado nuevamente la obra del puente El Congreso, en San Andrés, Santander. Así lo denunció este martes la comunidad, que asegura que el contratista y los obreros recogieron sus herramientas y dejaron de trabajar en el lugar. Los habitantes temen que, una vez más, no se cumpla el plazo de entrega y que continúe afectada la movilidad, que lleva tres años y medio con restricciones.
“No sabemos si está suspendida o no; lo que sí es cierto es que desde hace varios días nadie está trabajando en la obra, pese a que, según lo acordado, debían continuar y avanzar con los trabajos. Lo más reciente ocurrió el viernes, cuando intentaron llevarse la grúa. Recogieron lo que había y se subieron a ella para retirarla. La grúa no se ha ido porque la gente lo ha impedido. Necesitamos que nos expliquen qué está pasando, porque nadie dice nada”, expresó Kendy Jaimes, habitante del sector.
De acuerdo con la comunidad, los trabajos apenas llevaban un mes desde su reactivación. En septiembre de 2026, la secretaria de Infraestructura de Santander, Jessica Mendoza, anunció que la Gobernación había realizado una adición de $5.000 millones al proyecto y destinado más de 800 horas de maquinaria para evitar que quedara inconcluso. Puede leer: Niños, enfermos y campesinos cruzan en una tarabita por falta de un puente en Santander

Además, tras una reunión en la Asamblea Departamental, en la que participaron habitantes y líderes comunales de San Andrés, el alcalde Fredy Ramírez, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz, la secretaria de Infraestructura y varios diputados, entre otros asistentes, la Gobernación y el contratista se comprometieron a entregar el puente el próximo 15 de diciembre.
Sin embargo, ante la presunta paralización de los trabajos, la comunidad teme que no se cumpla el compromiso. “El Caracol y las veredas aledañas necesitan respuestas claras, garantías de continuidad y cumplimiento de los compromisos. La comunidad no puede seguir viviendo en la incertidumbre frente a una obra fundamental para su movilidad y desarrollo”, señaló la Veeduría Integral por San Andrés.
¿Qué dice la secretaría de Infraestructura de Santander?
En diálogo con Vanguardia, la secretaria de Infraestructura de Santander, Jessica Mendoza, aseguró que la obra no está suspendida. Según explicó, las fuertes lluvias registradas en los últimos días y la inestabilidad del terreno han impedido que los trabajadores continúen con las labores, debido al riesgo que estas condiciones representan para su seguridad. También lea: Puente El Congreso: Así es el peligroso trayecto de comunidades en San Andrés
“En la zona se han presentado precipitaciones y no podemos poner en riesgo la seguridad de los trabajadores. Desde la Gobernación ya se gestionó el traslado de maquinaria al sector para garantizar el acceso y también se realizó el llamado urgente al Gobierno Nacional para que nos ayude en el tratamiento y la estabilización de los taludes. A la comunidad le decimos que los plazos se van a cumplir”, señaló la funcionaria.
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Asimismo, la Gobernación aseguró que la obra supera el 50 % de avance: 30 metros de estructura metálica instalados desde el estribo derecho y otros 30 ensamblados en taller.
La avalancha que arrasó el puente El Congreso
El 11 de abril de 2023, el río El Congreso descendió convertido en una avalancha y arrasó dos puentes: el vehicular, que comunicaba cinco veredas, y el peatonal conocido como El Planchón. Los campesinos recuerdan aquel fenómeno como un hecho sin precedentes en la zona. En cuestión de horas quedaron aisladas las comunidades de El Caracol, La Ramada, Pablo VI, El Ciral y el corregimiento de La Laguna de Ortices.
Desde entonces, una tarabita artesanal se ha convertido en el único medio de conexión entre las dos orillas. Este rudimentario sistema funciona con un motor eléctrico entre las 5:00 a. m. y las 7:00 p. m. Para utilizarlo, los habitantes deben pagar entre $2.000 y $5.000, según se trate del paso de personas, motocicletas o cargas pesadas. Si llueve con fuerza o se interrumpe el servicio de energía, el transporte se detiene. No olvide leer: San Andrés pide ayuda a la Gobernación tras crecientes que dejaron viviendas, cultivos y vías afectadas

Al principio, la comunidad intentó resolver la emergencia por sus propios medios. Los habitantes construyeron pasos de madera para atravesar el afluente, pero las lluvias los destruían y los obligaban a comenzar de nuevo.
En diciembre de 2024 llegó un puente militar para facilitar el paso. Sin embargo, entre agosto y septiembre de 2026, la estructura fue desmontada y trasladada a otro punto de Santander para atender una nueva emergencia.
A la fecha, más de 2.000 familias campesinas de San Andrés continúan afectadas por la falta de un puente que les permita cruzar el río El Congreso de manera segura.















