Astrid Pérez, una mujer de 43 años que reside en el barrio Uribe Uribe desde que nació, recuerda las aguas cristalinas que emanaban de la quebrada Las Lavanderas.

Publicado por: LILIANA NUÑEZ MANCIPE
"Recuerdo en mi infancia cómo las señoras iban a lavar la ropa allá, pero con el tiempo y las construcciones que se hicieron se fue ensuciando, hasta que perdimos la quebrada".
Al igual que Astrid, decenas de personas afirman que no se acostumbran a los malos olores de la quebrada, cuyo fuerte aroma que se acrecienta con el intenso verano. "Como no llueve, la quebrada no se limpia, las aguas sucias se quedan estancadas y almorzar es imposible. Nos toca cerrar las puertas cerradas y tener los ventiladores a toda velocidad", puntualizó, Astrid.
Dora Luz Ávila, habitante del sector, cuenta que hace más de 10 años se realizó la última limpieza de la quebrada. "Eso sacaron de todo, pero ahora no han vuelto y el olor es insoportable".
Jennifer Ospino Pérez quien vive a pocos pasos expresa también su indignación ante esta situación." No creemos justo que en los recibos públicos cobren por el servicio de aseo de calles, cuando en nuestro sector no hacen una limpieza desde hace por lo menos siete meses, la última vez que la hicieron, limpiaron únicamente de forma externa pero de ninguna manera se hace algo por eliminar la suciedad de la quebrada en su interior, donde se vierten las aguas sucias del sector".
Por este motivo los habitantes de este tranquilo sector de la ciudad piden a gritos la presencia de las autoridades competentes.













