Cecilia Esther Payares Medina fue exaltada por su aporte a la Política Pública de Salud Mental y pidió fortalecer la prevención desde la infancia y las comunidades.

Publicado por: John Arias
La Asamblea de Santander exaltó con la Orden “Luis Carlos Galán Sarmiento” a la psicóloga clínica y administradora pública Cecilia Esther Payares Medina, en reconocimiento a una trayectoria que dejó huella en el departamento con la creación de la Política Pública de Salud Mental. La especialista aprovechó el homenaje para hacer un llamado a renovar las estrategias de prevención y poner la primera infancia en el centro de las acciones.

Tras liderar uno de los proyectos más importantes en materia de salud pública del departamento, Cecilia Esther Payares regresó a Bucaramanga para recibir uno de los máximos reconocimientos otorgados por la Asamblea Departamental: la imposición de la Orden “Luis Carlos Galán Sarmiento”.
La distinción, promovida por la diputada Ligia Patricia Álvarez Alarcón, reconoce la trayectoria profesional de Payares, su aporte a la construcción de la Política Pública de Salud Mental y Convivencia Social de Santander, así como su trabajo en investigación, docencia y defensa de poblaciones vulnerables. Lea también: Feminicidio de Carolina Paz en Bucaramanga: revelan por qué no fue suicidio

Tras la ceremonia, la especialista recordó que uno de los mayores retos que enfrentó cuando asumió la coordinación de Salud Mental del departamento, junto al entonces secretario de Salud Juan José Reyes Serrano, fue responder a una realidad marcada por la violencia, las ideas suicidas, la violencia intrafamiliar y el consumo de sustancias psicoactivas.
“Nos dimos a la tarea de presentar mediante un proyecto de ordenanza la Política Pública de Salud Mental con el ánimo de responder a las necesidades que tenía la población. Creíamos que la única manera de institucionalizar estas acciones en cada municipio era a través de una política pública”, afirmó.
Una política que marcó el camino
La estrategia, aprobada por la Asamblea de Santander mediante ordenanza, se convirtió en un referente nacional y sirvió como base para la construcción de indicadores que posteriormente fueron incorporados en la política pública nacional de salud mental.
Gracias a ese trabajo, explicó Payares, los 87 municipios del departamento desarrollaron programas de promoción de la salud mental y prevención de riesgos dirigidos a niños, jóvenes, adultos mayores y personas con problemas asociados al consumo de sustancias psicoactivas.
Publicidad
“Cada Secretaría de Salud municipal tuvo la oportunidad de establecer actividades que fortalecieran los diferentes enfoques de la política pública. Eso permitió disminuir indicadores que permanentemente registraba el sistema de vigilancia en salud pública”, señaló.
Entre las estrategias impulsadas también estuvieron programas de prevención de la violencia contra la mujer y acciones articuladas entre distintas dependencias de la Gobernación para fortalecer la convivencia y reducir factores de riesgo.

“Santander es mi segunda casa”
Visiblemente emocionada, la profesional aseguró que el departamento ocupa un lugar especial en su vida. “Santander me abrió las puertas en un momento muy significativo de mi carrera profesional. Este reconocimiento representa el premio a muchos años de trabajo en los 87 municipios y a la perseverancia de un equipo que creyó que era posible transformar vidas desde la salud mental”, expresó.
Uno de los momentos que recuerda con mayor orgullo fue el trabajo adelantado con la comunidad indígena U’wa, una experiencia que, según contó, permitió desarrollar investigaciones en territorios donde anteriormente no habían llegado programas institucionales de salud mental.
El reto ahora es actualizar las políticas públicas
Aunque considera que Santander logró avances importantes, Payares advirtió que las políticas públicas no pueden permanecer estáticas frente a los cambios sociales y científicos.
En este sentido, Payares resalta la importancia de plantear nuevas estrategias constantemente, no solo en políticas públicas de salud mental, sino en políticas públicas de salud en educación, ya que la ciencia cambia y las generaciones también. “No podemos estar estáticos en el tiempo porque nuestras generaciones van cambiando... tenemos que modernizar la forma de hacer política pública, innovar dentro de la administración pública”.
Publicidad
La especialista insistió en que uno de los errores más frecuentes en la administración pública es diseñar estrategias desde las oficinas, sin escuchar las necesidades reales de las comunidades.
“No se pueden hacer políticas públicas desde los escritorios. Los servidores públicos tenemos la obligación de salir al territorio, sentarnos con la gente y conocer de primera mano cuáles son sus problemáticas. Solo después viene el aporte técnico para convertir esas necesidades en políticas públicas”, sostuvo.
La salud mental comienza en casa
Actualmente, Cecilia Esther Payares trabaja con organismos internacionales en programas de prevención y detección temprana del riesgo en salud mental, con énfasis en enfoque de género, poblaciones vulnerables y primera infancia.
Uno de los mensajes centrales de su intervención fue la necesidad de dejar de patologizar todas las emociones humanas.
Publicidad
La experta explicó que se aseguró que se están ‘psiquiatrizando’ muchas emociones, al explicar que sentir tristeza o ansiedad no significa necesariamente padecer un trastorno mental. “Nos estamos diagnosticando de una manera muy errada... sencillamente hay emociones que vienen con nosotros... y nosotros lo que tenemos que aprender es a conocernos a nosotros mismos”.
Por esta razón, recalca que tenemos que aprender a conocernos, reconocer nuestras emociones y desarrollar herramientas para gestionarlas. “No son cosas malas, son cosas autogestionables, es decir, la forma en que tú asimilas esas cosas es lo que va a determinar el nivel de tu salud mental”.
Para la psicóloga, el mayor desafío está en intervenir desde los primeros años de vida.
“Los primeros ocho años son fundamentales para transformar el futuro de una sociedad. La transformación no empieza en la escuela; empieza en casa. Debemos enseñarles a los padres cómo criar y a los niños cómo gestionar sus emociones para formar personas resilientes y con esperanza”, aseguró. Le puede interesar: Maternidad real: claves para proteger la salud mental durante el embarazo y el posparto
Publicidad
Un llamado a convertir las políticas en acciones
Más allá del reconocimiento recibido, Payares considera que el homenaje representa un compromiso para seguir impulsando cambios en favor de la salud mental.
“La invitación es que entendamos que de nada sirve tener una política pública si no impacta la vida de las personas. Las políticas deben salir de los documentos y convertirse en acciones que acompañen a la comunidad”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a las instituciones, a los servidores públicos y a las familias para asumir la salud mental como una responsabilidad compartida.
“Todos vamos a enfrentar momentos difíciles y emociones intensas. La diferencia está en cómo aprendemos a gestionarlas. Si queremos transformar nuestra sociedad, todo empieza desde casa, con nuestros niños y con nosotros mismos”, concluyó.















