El miedo puede continuar después de un terremoto. Un experto explica cómo recuperar la rutina, reducir la ansiedad y saber cuándo pedir ayuda.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Cuando la tierra deja de moverse, el impacto emocional no necesariamente termina. Después de un terremoto, muchas personas pueden continuar sintiendo miedo, ansiedad, tristeza o preocupación. También pueden aparecer pensamientos como “¿y si vuelve a temblar?”, dificultades para dormir o la necesidad de revisar constantemente el celular para conocer nuevas noticias.
Para Luis Barragán, experto del Programa de Psicología de la Universidad Manuela Beltrán, estas reacciones pueden ser normales después de una experiencia que el cuerpo y la mente percibieron como una amenaza.
“Después de un terremoto como el vivido en Colombia, es completamente normal sentir miedo, dolor, ansiedad, tristeza e incluso pensar que en cualquier momento puede ocurrir”, explica el especialista.
La recuperación emocional no ocurre necesariamente de inmediato. El objetivo, señala Barragán, es recuperar de manera progresiva la sensación de seguridad. Lea también: Nuevo balance del terremoto en Colombia: 304 muertos, 426 desaparecidos y 292 mil afectados

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1. Volver a la rutina ayuda a recuperar estabilidad
Después de una emergencia puede ser difícil concentrarse en el trabajo, estudiar, dormir o continuar con las actividades habituales. Sin embargo, retomar poco a poco esas rutinas puede convertirse en una herramienta para recuperar el equilibrio.
“Una de las cosas que debemos hacer para enfrentar estas emociones es intentar recuperar poco a poco nuestra rutina”, señala Barragán.
El especialista recomienda volver progresivamente a hábitos básicos como dormir las horas habituales, alimentarse bien, retomar las actividades laborales o académicas y compartir tiempo con familiares y personas cercanas.
Estas actividades pueden ayudar a recuperar estabilidad y seguridad. La clave está en regresar poco a poco, sin exigirse que todo funcione exactamente igual que antes desde el primer día.
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2. Evitar que el celular se convierta en una ventana permanente al terremoto
Después de una emergencia es normal revisar WhatsApp, redes sociales, medios de comunicación y videos para conocer nuevos reportes. El problema aparece cuando esa búsqueda de información se vuelve constante y termina aumentando la ansiedad.
“Después de una emergencia es común revisar constantemente el celular, las redes sociales, las noticias, buscando permanentemente saber qué está pasando”, explica Barragán.
La exposición continua a imágenes, videos y noticias relacionadas con la emergencia puede incrementar considerablemente la ansiedad. Por eso, la recomendación no es dejar de informarse, sino establecer límites.
Una alternativa es consultar fuentes confiables y definir momentos específicos del día para conocer las novedades, en lugar de permanecer conectado de manera permanente.
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3. ¿Qué hacer si vuelve el miedo después del terremoto?
Un sonido fuerte, una vibración, una alerta en el teléfono o incluso un recuerdo pueden hacer que reaparezca la sensación de peligro.
En esos momentos, Barragán recomienda detenerse y volver al presente.
“Si vuelve el miedo debemos tomar una pausa, respirar lentamente, mirar las cosas, las personas que tenemos a nuestro alrededor y recordar que estamos en el presente”, señala.
Esta estrategia busca ayudar a reconocer que se está reaccionando ante una sensación de amenaza y recuperar la atención sobre lo que ocurre en ese momento.
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4. Hablar con personas de confianza también ayuda a recuperarse
No todas las personas procesan una emergencia de la misma manera. Algunas necesitan hablar constantemente sobre lo ocurrido, mientras otras prefieren guardar silencio y tomarse un tiempo para procesarlo.
Lo importante, según el especialista, es no asumir que se debe atravesar este proceso completamente solo.
“Es importante hablar con alguien de confianza. Pedir ayuda también es una forma de cuidarnos”, afirma Barragán.
Hablar con un familiar, la pareja, un amigo o una persona de confianza puede permitir expresar el miedo, la tristeza y las preocupaciones que quedaron después de la emergencia.
5. ¿Cuándo es necesario buscar ayuda profesional?
Sentir miedo, tristeza o ansiedad después de un terremoto puede formar parte de la respuesta ante una situación de emergencia. Sin embargo, es importante prestar atención cuando estas emociones comienzan a afectar la vida cotidiana.
Barragán recomienda buscar apoyo profesional si, con el paso de los días, el miedo, la ansiedad o los pensamientos relacionados con el terremoto continúan interfiriendo con las actividades habituales.
“Si pasan los días y sigue el miedo, la ansiedad, los pensamientos asociados al terremoto continúan afectando nuestra cotidianidad, puede ser necesario acudir a un profesional de la salud mental”, explica.
Buscar ayuda profesional no significa estar fallando en el proceso de recuperación. Pedir apoyo a tiempo también puede ser una forma de prevención y autocuidado.
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Después del terremoto también hay que reconstruir la sensación de seguridad
La reconstrucción después de un terremoto no ocurre únicamente en los lugares que resultaron afectados. También es necesario recuperar algo que no siempre se ve: la sensación de seguridad.
Volver a dormir, alimentarse adecuadamente, retomar el trabajo o el estudio, compartir con los seres queridos, limitar el consumo de información y hablar sobre lo que se siente son pequeños pasos que pueden ayudar a recuperar el equilibrio.
“Después de un terremoto no solo hay que reconstruir los lugares afectados, sino también nuestra sensación de seguridad, nuestras rutinas”, explica Barragán.
Y deja un mensaje para quienes todavía sienten las consecuencias emocionales de la emergencia: “No tenemos que atravesar estos procesos solos”.
















