Con más de 75 años en el mercado nacional, la emblemática marca colombiana Jamar marca un hito en su trayectoria con ‘Curve’, su nueva colección que redefine el bienestar en el hogar con formas orgánicas, texturas sensoriales y un diseño conectado con las emociones.

Publicado por: Nuevos Proyectos
Durante años, el diseño de interiores se ha apoyado en líneas rectas, esquinas marcadas y estructuras firmes. Pero esa lógica está cambiando, pues cada vez más personas buscan que sus espacios trasciendan lo estético y puedan sentirse. A ese cambio de mirada es al que Jamar decidió apostarle con ‘Curve’, su nueva colección, que propone las formas curvas como un lenguaje capaz de transformar la manera en que se habita el hogar.
Para Jessica Naimark, directora creativa de la compañía, todo partió de una pregunta sencilla: “¿qué pasa cuando dejamos de pensar los espacios desde los ángulos y empezamos a pensarlos desde el movimiento? Una curva no se detiene ni impone un camino; fluye, conecta y acompaña”, propone. Esa idea de movimiento sería la semilla a partir de la cual se crearía el concepto de esta colección, con la mirada en ofrecer más suavidad, armonía y cercanía a los espacios.
No se trata de una tendencia aislada. De acuerdo con Naimark, las curvas están ganando protagonismo en el diseño contemporáneo porque responden a una búsqueda más profunda: espacios humanos, acogedores y serenos. “Ya no se trata solamente de una decisión estética; las formas también pueden transformar la manera en que sentimos y vivimos un espacio.”, señala.

Tres formas de habitar una misma idea
‘Curve’ se despliega en siete ambientes de sala, comedor y alcoba, organizados en tres expresiones que interpretan el concepto desde ángulos distintos: Curve Envolvente, que rodea y cobija con la calidez de sus amplios módulos; Curve Sinuosa, de estilo editorial, caracterizada por sus líneas continuas y un protagonismo textil, y Curve Armónico, que equilibra el espacio a través de piezas ligeras y funcionales. “Son tres maneras distintas de entender una misma idea: la libertad de lo que abraza”, resume la creativa.
Ese lenguaje también se construye desde el tacto. La colección trabaja con materiales como chenille, velvet y bouclé, tres texturas con personalidad propia que buscan que el diseño no solo sea observado, sino que también sea sentido. A eso se suma la madera 100% roble, presente en detalles que aportan calidez y contraste sin volverse la protagonista visual, y una paleta que va de los tonos tierra y neutros cálidos hacia los verdes suaves, con el rojo apareciendo como un pequeño gesto de libertad dentro de la calma general de la colección.

En Curve no queríamos simplemente llevar curvas a los muebles. Queríamos construir un lenguaje completo alrededor de ellas. Por eso trabajamos las formas, los volúmenes, las texturas, los colores y la decoración para que cada elemento encontrara su lugar y el espacio pudiera respirar en equilibrio


Una apuesta de marca, no solo de producto
‘Curve’ llega en un momento particular para Jamar. Con más de 75 años en los hogares colombianos, la compañía no solo consiguió el reconocimiento de Marca País de ProColombia, sino que también ha venido consolidando un trabajo de diseño propio, más allá de la fabricación de muebles. “Curve representa un paso importante en la evolución de Jamar como marca de diseño. Hoy seguimos explorando, investigando y creando colecciones propias que interpretan las tendencias internacionales desde nuestra propia mirada”, sostiene Naimark.
Y esa identidad, en palabras de Jessica Naimark, es una decisión deliberada, anclada en una noción esencial: la inspiración puede venir de cualquier parte del mundo, pero la creación debe tener un sello propio. “Nos llena de orgullo desarrollar propuestas desde Colombia, con el talento de nuestra gente y con materiales que hacen parte de nuestra historia, como el roble”, menciona.

Curve no busca solamente cambiar la forma de los muebles; busca cambiar la forma en que sentimos los espacios. Cuando una línea deja de ser rígida, cuando una textura invita al contacto y cuando cada pieza encuentra su lugar, el espacio también encuentra una nueva manera de abrazarnos

Con 22 tiendas en el país, 7 en Panamá y más de 50.000 m² de espacios de exhibición, Jamar hoy entiende el diseño como algo que supera lo estético. “El diseño tiene una responsabilidad muy bonita: crear espacios donde las personas puedan sentirse bien”, plantea Naimark, en un contexto donde cada vez se buscan más lugares tranquilos y armónicos que permitan bajar el ritmo frente a los estímulos cotidianos. Vivimos rodeados de estímulos y cada vez buscamos más lugares que nos permitan bajar el ritmo.

Disfrute la nueva colección en Jamar Cacique
La nueva colección también hace parte de la propuesta que Jamar acerca a las familias santandereanas a través de Jamar Cacique, ubicado en Cacique Centro Comercial. Desde este espacio, los visitantes pueden descubrir la propuesta de Jamar para el hogar, con ambientes completos de sala, comedor, alcoba, colchones, decoración y complementos, así como diferentes estilos y tendencias para encontrar propuestas que conecten con su forma de vivir.
Jamar ofrece a sus clientes diseño, fabricación e insumos colombianos, con estilos exclusivos para todos los gustos, lanzamiento permanente de colecciones y alternativas de financiación como Credijamar, el único crédito especializado en muebles y colchones de Colombia.
La presencia de Jamar en Bucaramanga hace parte de su apuesta por continuar acercando el diseño y las nuevas tendencias a las familias colombianas, manteniendo una experiencia de showroom donde los espacios pueden recorrerse, sentirse e inspirar nuevas ideas para el hogar.
“No se trata únicamente de ver espacios bonitos. Se trata de crear espacios que se sienten bien. Esa es, en esencia, la invitación de Curve”, concluye Naimark.















