Hasta el 12 de diciembre estarán sacando muestras para enviarlas al Invima, con el fin de saber qué elementos tóxicos se encuentran en los pescados de este afluente.

Publicado por: PAOLA RÍOS REYES
Hace dos semanas se inició la toma de muestras de peces que habitan la ciénaga Miramar, por los integrantes de una mesa conformada en la administración Municipal con autoridades nacionales ambientales y locales, con el fin de determinar qué nivel de contaminación hay en estas especies.
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Cabe recordar que en esta ciénaga desembocan las aguas residuales de los barrios nororientales del Puerto Petrolero y Ecopetrol tiene autorización de dos vertimientos de aguas lluvias por parte de la Corporación Autónoma Regional de Santander.
Teniendo en cuenta esto y que desde el año 2015 no se hace un estudio sobre la contaminación de esta fuente hídrica de la que ya existe un decreto que prohibe la pesca en la zona pero no una regulación sobre la comercialización de las especies que aún están presentes en este cauce, se tomó la decisión de ejecutar este estudio que irá hasta mitad de diciembre del presente año.
Desde marzo se conformó una mesa de la ciénaga Miramar, compuesta por la Alcaldía a través de la Secretaría de Salud, la Umata, Asesoría Jurídica, autoridades judiciales, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca, Invima, la Asociación de Pescadores de El Llanito, con el apoyo de Ecopetrol, para abordar el tema de polución que le compete a todos los barranqueños.
“Se trata de hacer muestreos, extraer peces de la ciénaga, filetearlos y mandarlos al Invima en Bogotá. Es un análisis de tejido. La idea es que nos den datos sobre presencia de organofosforados (elementos químicos) y presencia de coliformes”, señaló el ingeniero Javier Ovalle, profesional de la Aunap.
Los resultados sobre la posible presencia de hidrocarburos y desechos se espera que sean entregados a inicios del año 2019 y determinarán si es necesaria la expedición de una resolución para prohibir la comercialización de pescados procedentes de esta ciénaga debido a que podría afectar seriamente la salud de quienes los ingieren.
Sin embargo, para algunos funcionarios de la Secretaría Local de Salud, como Sixto Noriega, no es correcto decir aún que estos peces no son aptos para el consumo humano sin un debido estudio que lo certifique, por ello se deben esperar los resultados primero antes de emitir algún juicio de contaminación.
“Se empezó el monitoreo con especies como el bocachico y mojarra plateada, pero se debe aguardar a los estudios”, dijo Noriega.
Están a la expectativa
Las jornadas de toma de muestras se hacen con cuatro funcionarios de la mesa conformada y es Jorge Medina, de la Asociación de Pesca de El Llanito, el encargado de tirar la atarraya para sacar los peces que posteriormente son fileteados y enviados.
A su vez, algunos ambientalistas del municipio se muestran escépticos frente a estos estudios y consideran que no son hechos con las entidades pertinentes.
“No tiene validez si está Ecopetrol, debe hacerlo una entidad independiente porque no saldrán como es. Lo importante es que apliquen la ley correctamente. Es de anotar que el Cristo Petrolero está apagado porque el agua que salía por sus dedos estaba generando partículas tóxicas al aire afectando a la población”, indicó Yesid Blanco, director de la Corporación Yariguíes.















