La veeduría de las cámaras de comercio de Bucaramanga y Barrancabermeja señala que la culminación de la Ruta del Cacao dependerá de los estudios pendientes en la Unidad Funcional 8, mientras que las troncales del Magdalena avanzan con las entregas parciales previstas.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
La veeduría ciudadana, liderada por las Cámaras de Comercio de Bucaramanga y Barrancabermeja, entregó un nuevo balance sobre el estado de las principales obras viales en Santander, específicamente de la Ruta del Cacao y las concesiones Troncal del Magdalena Medio 1 y 2. El informe recoge avances recientes, compromisos adquiridos y alertas frente a factores que aún inciden en los tiempos de ejecución de estos proyectos estratégicos para la región.
El ejercicio de seguimiento, que se viene realizando desde hace más de seis años, busca no solo verificar el cumplimiento de los cronogramas, sino también evaluar el impacto de estas obras en la competitividad, la conectividad y el desarrollo económico del Magdalena Medio y el departamento.
¿Cómo van las obras en la Ruta del Cacao?
En el caso de la Ruta del Cacao, considerada una de las obras más importantes para la conexión entre Bucaramanga y Barrancabermeja, la atención se concentra en la Unidad Funcional 8 (UF8), un tramo que ha presentado dificultades geotécnicas debido a deslizamientos.
Cristhian Álvarez, vocero de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, explicó que el pasado 13 de marzo se firmó el acta de inicio de estudios técnicos en este sector crítico del proyecto.
“Ruta del Cacao acaba de firmar, el pasado 13 de marzo, el acta de inicio para la unidad funcional 8. El proyecto lo que pretende es hacer unos estudios en terreno para que, en los 400 metros que hay de deslizamiento de la UF8, se pueda dar una solución a ese punto. La solución final la da el estudio que se va a entregar entre finales de junio o julio”, dijo.

Este proceso permitirá precisar cuál será la intervención definitiva en la zona afectada. De acuerdo con lo estipulado, una vez se conozcan los resultados de los estudios, se activarán las siguientes fases del proyecto.
“Después de eso va a haber 12 meses de preconstrucción y 24 meses de construcción. Entonces, aproximadamente en tres años podremos tener funcionando la UF8. Esto permitiría la entrega total de las obras de la Ruta del Cacao entre Bucaramanga y Barrancabermeja”, explicó.

Adicionalmente, la veeduría informó que se adelantan intervenciones complementarias en sectores específicos como Capitalcitos–Puente La Paz, donde se priorizaron al menos 13 puntos críticos para la ejecución de obras paliativas financiadas con recursos de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), con el fin de mejorar la seguridad y transitabilidad en la zona.
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Asimismo, se advirtió que algunos componentes del proyecto, como la instalación de peajes en sectores como Rancho Camacho, La Angula y La Renta, aún no cuentan con viabilidad social, lo que representa un reto adicional para el avance integral de la concesión.
¿Cómo avanzan las obras en la Troncal del Magdalena 1 y 2?
En cuanto a las concesiones Troncal del Magdalena Medio 1 y 2, el balance muestra que ambos proyectos avanzan, aunque con diferencias en sus niveles de ejecución. Estas obras, que forman parte de la red de autopistas que fortalecerán la conectividad del país, representan una inversión significativa para Santander.
De acuerdo con el informe, la Troncal del Magdalena Medio 1 presenta un avance cercano al 15,25 %, mientras que el tramo 2 alcanza aproximadamente el 29 %. Aunque aún no hay fechas definitivas de entrega, se prevé que durante este año comiencen a habilitarse segmentos de doble calzada.
“Las otras obras viales, que son Troncal del Magdalena 1 y 2, vienen avanzando a buen ritmo. Este año se van a empezar a entregar segundas calzadas, con obras de 3,6 y 3,5 billones de pesos respectivamente, lo cual es una inversión importante para Santander”, expresó el veedor Juan Carlos Niño Ríos.
Las cámaras de comercio reiteraron que continuarán con el seguimiento riguroso a estas obras, con el objetivo de garantizar transparencia, cumplimiento y beneficios reales para las comunidades del área de influencia.














