Los constantes reportes de quemas mantienen la preocupación en Barrancabermeja. En lo corrido de 2026, Bomberos ha atendido 274 casos y 16 incendios forestales, con un aumento de los eventos durante plena temporada seca.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
Barrancabermeja registra 290 reportes de quemas e incendios forestales en lo corrido de 2026, según el balance entregado por el Cuerpo de Bomberos con corte al 18 de septiembre. De ese total, 274 corresponden a quemas y 16 a incendios forestales.
El comportamiento muestra un aumento de las quemas durante los últimos meses. En enero se registraron 28 casos; en febrero, 13; en marzo, 27; en abril, 28; en mayo, 25; en junio, 30; en julio, 34; en agosto, 54, y en septiembre ya se contabilizan 35, aunque el reporte corresponde únicamente a los primeros 18 días del mes.
Los incendios forestales comenzaron a aparecer en el registro a partir de junio, cuando fueron reportados cinco casos. En julio hubo dos; en agosto, tres, y en septiembre, seis. Entre enero y mayo, el reporte de Bomberos no registra incendios forestales.

El aumento reciente de las quemas y la aparición de incendios forestales durante los últimos meses coinciden con un periodo de altas temperaturas y condiciones secas que mantienen la atención de las autoridades en Barrancabermeja. Didier González, director de Gestión del Riesgo y Desastres, señaló que el distrito atraviesa condiciones asociadas al fenómeno de El Niño y que, de manera simultánea, enfrenta otros eventos climáticos, como tormentas eléctricas y fuertes vientos.
A estas condiciones se suma el aumento de las temperaturas. Según explicó González, durante julio Barrancabermeja llegó a registrar una anomalía de hasta 5 °C por encima de los valores habituales.
“Estamos casi cinco grados centígrados más calientes que anteriormente. A esto le sumamos el tema de la humedad y ese complejo cenagoso que tenemos, que ayuda a que la vaporización realmente la sintamos más. Por eso, en ocasiones nos sentimos más acalorados; es producto de la evaporación”, explicó Didier González, director de Gestión del Riesgo y Desastres de Barrancabermeja.

La vegetación seca aumenta la vulnerabilidad
Para Gestión del Riesgo, uno de los factores que requiere mayor atención es el rápido secamiento de la cobertura vegetal. González explicó que la radiación solar hace que los residuos vegetales pierdan humedad en poco tiempo y puedan convertirse en material combustible.
Publicidad
La entidad también ha identificado puntos en los que se han presentado microincendios. Entre ellos mencionó el sector de Puerta del 25. De acuerdo con el funcionario, varios de estos eventos han sido controlados por el Cuerpo de Bomberos y, en algunos casos, se ha identificado intervención humana.
“Ha habido cantidad de microincendios, han sido muy controlados, pero entendemos que ha sido la mano humana. Ha sido la negligencia”, sostuvo González.
El funcionario explicó que, aunque las altas temperaturas y la radiación solar favorecen condiciones de sequedad, varios de los conatos de incendio registrados en el distrito también estarían relacionados con acciones humanas.
La advertencia ocurre, además, en medio de la presión que las condiciones secas ejercen sobre algunas fuentes hídricas. El recurso hídrico es, según González, uno de los sectores más afectados por las condiciones actuales, junto con los sectores energético y agrícola.
El funcionario advirtió que esta situación también puede representar una dificultad para la respuesta institucional ante una emergencia, debido a la necesidad de atender incendios en un escenario de presión sobre la disponibilidad de agua.
“O nos dedicamos a apagar incendios o nos dedicamos a repartir agua, pero las dos no las vamos a poder realizar de manera simultánea porque técnicamente se nos puede hacer imposible. Entonces, ahorramos el agua y por ello el decreto que emitimos para tomar precauciones en temporada seca también nos dice: ojo, prohibición de quemas”, afirmó González.
Publicidad


Las condiciones climáticas podrían mantenerse durante los próximos meses. De acuerdo con los reportes más recientes del Ideam, El Niño continúa fortaleciéndose y podría prolongarse hasta comienzos de 2027, con una alta probabilidad de alcanzar una intensidad fuerte o muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y los primeros meses del próximo año.
Esto no significa que las lluvias desaparezcan por completo, sino que podrían presentarse reducciones en las precipitaciones y periodos más prolongados de tiempo seco, condiciones que aumentan la vulnerabilidad frente a incendios de cobertura vegetal y presión sobre las fuentes hídricas.
Por esta razón, las autoridades insisten en el llamado a cuidar el recurso hídrico, evitar las quemas y extremar las precauciones durante actividades que impliquen el uso de fuego.











