domingo 15 de junio de 2014 - 12:01 AM

La Ciénaga Miramar es una cloaca, dice experto

Aunque el estado ambiental de la Ciénaga Miramar ya no es un secreto, pues se evidencia en los residuos que salen a la superficie y en los olores nauseabundos que experimentan sus visitantes, la Universidad de Cartagena acaba de presentar los resultados de un estudio toxicológico de este cuerpo de agua.
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“Vivir en Barrancabermeja y respirar el aire de Barrancabermeja es un factor de riesgo para la salud de las personas”, dijo a manera de conclusión el doctor Jesús Olivero Verbel.

El químico estuvo esta semana en la ciudad socializando las conclusiones de un estudio, para determinar la toxicidad de la Ciénaga Miramar, que arrojó varios indicadores reveladores que, si bien descubren un secreto a gritos en la ciudad lo hace sustentado en una investigación hecha por expertos que tomó más de un año en ser desarrollada.

El análisis, hecho por la Universidad de Cartagena, única institución en el país con un doctorado en toxicología, se realizó con muestras ambientales de agua, sedimento, peces, aves y reptiles.

Compuestos cancerígenos

“Se analizaron 43 metales pesados, hidrocarburos aromáticos polinucleares y estos datos los comparamos con una ciénaga de referencia, que queda relativamente cerca a Barrancabermeja, que es la Ciénaga del Opón”, indicó el experto consultado.

Uno de los datos más interesantes de la investigación es el que se concentra en los metales y los hidrocarburos aromáticos polinucleares (HAP), estos últimos compuestos considerados cancerígenos.

“Nosotros observamos que los hidrocarburos aromáticos polinucleares están presentes en la Ciénaga Miramar y no están presentes en la Ciénaga del Opón. Lo que no sabemos es cuáles es la fuente”, advirtió el doctor Olivero Verbel.

Es muy probable, según el estudio, que la fuente esté, en gran medida, ocasionada por el parque automotor de la ciudad, aunque hay otras fuentes aportantes como la refinería de Barrancabermeja.

En cuanto a los metales, se hallaron niveles más elevados de plomo, mercurio y níquel en los sedimentos de la Ciénaga Miramar en comparación con la Ciénaga del Opón.

Recuperar la Miramar

El experto llamó la atención sobre que el hecho de que la Ciénaga Miramar haya sido utilizada como cloaca durante tantos años y ha favorecido la proliferación de cianobacterias (organismos que generar sustancias que ocasionan enfermedades).

“Lo que pasa es que los humanos no están tomando el agua de la ciénaga. Pero me parece absurdo generar un aerosol con el agua de la ciénaga para que la gente respire es una idea pésima, que es lo que estaban haciendo cuando encendían el Cristo Petrolero”, dijo.

También explicó que si se logra que la Ciénaga Miramar deje de ser una cloaca muy probablemente se miraría si existe algún tipo de impacto de los desechos industriales. Pero el impacto que hay en este momento es enmascarado por la deposición de aguas negras.

Caja biográfica

El doctor Jesús Olivero Verbel es químico farmacéutico, egresado de la Universidad de Cartagena. Realizó una maestría en química en la Universidad Industrial de Santander y un doctorado en Toxicología Ambiental en la Universidad Estatal de Michigan.

Fue uno de los precursores del programa de doctorado de la Universidad de Cartagena, único en el país, y ha desarrollado importantes investigaciones sobre mercurio en el sur de Bolívar y similares en Cartagena.

¿Quién causa la contaminación?

El continuo vertimiento de aguas residuales domésticas y basura a la Ciénaga Miramar es, actualmente, su peor enemigo. De acuerdo al análisis realizado por la Universidad de Cartagena, otro aporte importante lo hacen los automotores.

“La refinería también está aportando pero el grueso principal de metales y de HAP muy probablemente se debe a la incorporación directa de aguas negras de la ciudad a la ciénaga”, estimó el doctor Olivero.

Sin embargo, dijo que si se formulan proyectos para evitar descargas de desechos a este cuerpo de agua, como el Plan de Saneamiento Hídrico, se podría disminuir la afectación pero tardaría muchos años en realizar el proceso.

“Por supuesto, la refinería en algunos de sus procesos está generando HAP los cuales se liberan a la atmósfera, lo mismo que los metales, se depositan en las hojas de los árboles y son consumidos por las iguanas”, añadió el experto.

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