Los controles ya habían sido anunciados previamente por el coronel Jaime Alberto Escobar Henao, comandante de Policía de Santander.

Publicado por: ANDRÉS RICARDO CARVAJAL CASTRO
La Secretaría Departamental de Salud coordinó ayer una actividad de inspección a los expendios de pescado en la provincia Comunera, antes de la llegada de Semana Santa, temporada en la que el consumo de este producto se incrementa, por la vigilia.
Entre las recomendaciones entregadas a los expendedores está la de no romper la cadena de frío, debido a que el pescado ya viene en termoquines refrigerados desde la fase de transporte, y al ocasionarse una ruptura en esta cadena, da pie a la reproducción de microorganismos, convirtiéndose en el detonante de las intoxicaciones.
Para los compradores también hay recomendaciones, como la revisión de la cavidad ocular del pescado, donde el ojo debe estar brillante y ocupar todo el espacio de dicha concavidad, y que este no se encuentre hundido.
Así mismo, el pescado debe oler a mar o a fresco, en su defecto, y la carne debe ser dura y resistente, que al momento del tacto no se desprenda.
También se debe revisar que la cavidad abdominal se encuentre eviscerada, sin desgarramientos, y las escamas deben ser brillantes, adheridas una a otra, debido a que cualquier desprendimiento demuestra que el pescado no se encuentra apto para el consumo.
Las personas que optan por productos enlatados como atún o sardinas, se debe mirar que no tengan abolladuras, porque los golpes rompen las películas de aluminio, y su ruptura contamina el alimento, generando toxicidad, recomiendan las autoridades.
Cuando el enlatado se abre debe lavarse bien, porque las partes de almacenamiento de estos productos no están exentos a la presencia de roedores, especies sin control de esfínteres, y la exposición a heces puede generar síntomas de leptospirosis.















