El docente pensionado de la escuela Pablo Guiua comenzó a trabajar en el enchape del cementerio contrateño desde mayo del año pasado.

Publicado por: ANDRÉS RICARDO CARVAJAL CASTRO
“Mi obra ha concluido, mi meta ha llegado a su fin, quería entregarle al pueblo de Contratación el enchape completo del cementerio y logré hacerlo” exclama el contrateño Alirio Oroztegui López, mostrando con satisfacción su notable trabajo al enchapar los corredores principales del Cementerio de Contratación, o como él lo llama “La casita de todos”.
Alirio agradece a las personas de buen corazón que le colaboraron en su proceso, afirmando que generará una serie de actividades para el pago de materiales que debe en el municipio de Guadalupe, al haber ya pagado la mano de obra contrateña.
Dejar una huella
En mayo del año pasado comenzó la meta de dejar huella y un recuerdo a los contrateños. “Quería arreglar la casita de todos para que cuando yo llegue, haya mucha gente que me acompañe, cuando yo vaya a descansar en paz” dice Alirio, rematando con un “Gracias contrateños y amigos de todo el país”.
La comunidad se encuentra agradecida con Alirio, quien laboraba como docente del colegio Pablo Guiua del terruño contrateño, y al que ya los habitantes veían trabajar minuciosamente desde el año pasado, para finalizar este hermoso regalo a su municipio del alma.
La comunidad contrateña ha demostrado su amor y devoción, apoyando no solo al proyecto de Alirio, sino a obras como las que se adelantan en el monumento a María Auxiliadora, y al parque y templo principal.















