Las autoridades ambientales del municipio verificaron que un nacimiento de agua que se halló en la vía que de San Gil conduce a Barichara no es afectado por las obras que se ejecutan en este sector.

Publicado por: ÓSCAR CARRASCAL TORRADO
Jean Carlos Lizcano, coordinador de la Policía Ambiental y Ecológica de San Gil, visitó el lugar del nacimiento, después de recibir la denuncia de un ciudadano preocupado, y en el sector constató que por el momento no se registra ninguna afectación al agua.
“Ahora tendremos que revisar los permisos expedidos por la CAS, de licencia ambiental. Se verificará que estén al día y que cumplan para no causar ningún daño al líquido”, indicó.
Uno de los empleados de la obra que se realiza en el sector aseguró que los representantes del proyecto están advertidos de la situación, y han contemplado varias opciones para mantenerlo limpio y sostenible.
“Eso está desde que comenzamos a explanar el lote. Incluso se anunció que se van a sembrar árboles alrededor y mejores el sitio para que el nacimiento se beneficie”, explicó.
Hasta el momento de la visita, no se constató que se estuviese cometiendo algún daño ambiental al lugar.
Llamado de atención
Por estos días de tanta congestión vehicular y peatonal, debido a la fluida presencia de visitantes en el municipio por el puente de Reyes, las calles han sido una de las más afectadas debido a que algunas personas sin conciencia alguna arrojan todo tipo de basura y desperdicios desde sus carros, o cuando van caminando por las calle simplemente los dejan en las esquinas.
Es de recordar a la comunidad sangileña que arrojar basura en sitios prohibidos así como atacar de cualquier manera el ecosistema de la localidad, acarrea un ‘comparendo’ ambiental que oscila entre $600 mil y un millón 200 mil pesos.
El coordinador de la Policía Ambiental del municipio hace un llamado a las personas o turistas en la capital Guanentina para que no dañen la naturaleza que nos rodea, y que ayuden a protegerla ante cualquier hecho.
Que no lo hagan
Molestos se encuentran los habitantes de la vereda la Flora y demás sectores que circundan la vía de San Gil–Barichara, pues algunas personas están utilizando este corredor vial como botadero de basura, arrojando ahí los desperdicios que en sus casas o locales producen, contaminando así las cunetas y zonas verdes de este sitio. Un habitante de la zona reclamó más cultura, presencia de las autoridades competentes y aseguró que “nuestro deber como seres humanos, como personas, es preservar la parte natural de nuestras ciudades, de los campos. No podemos que unos pocos vengan a dañar lo que vamos construyendo la comunidad poco a poco”.














