El contrato para la ejecución de la Variante de San Gil termina el próximo 31 de julio y a la obra le falta más de la mitad de lo proyectado.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
“Se estima un requerimiento adicional de aproximadamente $125.000 millones para culminar la Variante de San Gil, sin embargo, a dos meses de finalizar los contratos, no se tiene pronunciamiento del Invias o el Gobierno Nacional sobre la asignación de nuevos recursos para la obra”.
Esa es una de las preocupantes conclusiones que deja el informe entregado por la Red de Veedurías de la Cámara de Comercio de Bucaramanga sobre el futuro de este proyecto.

El contrato por cerca de $180.000 millones, incluida la interventoría, termina el próximo 31 de julio, dejando un proyecto a medias y una incertidumbre total sobre la vía que se consiguió en 2018 luego de un accidente fatal, una protesta social y la gestión de la dirigencia política del departamento ante el Gobierno Nacional.
Frente a los problemas que enfrentan éste y otras de iniciativas de infraestructura que se adelantan en el departamento, Juan Carlos Rincón Liévano, presidente de la entidad cameral, “llamó a todos los actores de la región a continuar trabajando juntos (…) No podemos desconocer el interés, pero nos toca seguir trabajando porque hay mucho por hacer”, señaló el directivo.

Édgar Lesmez Rodríguez, presidente de la junta directiva de Fenalco sur de Santander, manifestó recientemente que la Variante de San Gil es una obra de movilidad que impacta a todo la troncal que va de Bucaramanga a Bogotá, por lo tanto, más que una inversión que beneficie a la región tiene un impacto de conectividad nacional.
El problema es que a pesar de todas estas advertencias y de los llamados de atención realizados por la CCB, los gremios y las autoridades locales, pasa el tiempo y no se conoce qué va a pasar con un proyecto en donde los problemas de ejecución por parte del contratista Concay SA fueron una constante.

Prueba de esto, recoge el informe, son las dos multas impuestas por el Invías (entidad del Estado responsable de la contratación del proyecto) a Concay S.A., las cuales suman $4.556 millones.
“Durante los cuatro años de vigencia de la licencia ambiental, el contratista no ejecutó la compensación forestal de aproximadamente 120 hectáreas, por tanto, ante la terminación del contrato, le quedará este pasivo ambiental a Invias” es otra de las quejas señaladas por el documento.
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Variante a San Gil: una vía a medias
De los 9,3 km de recorrido para la Variante de San Gil que evitaría el paso de vehículos pesados por el casco urbano del municipio, los trabajos se concentraron en 4,1 km. Es decir, quedan por construir 5,2 km.
En ese sentido, el tramo construido queda inservible por la falta de conectividad por las vías nacionales, incluyendo el viaducto y el puente que también entre las obras.

Del presupuesto disponible para avance de trabajos quedan disponibles $11.486 millones, según el informe realizado con información recogida por la entidad cameral, en donde se asegura que la intervención realizada es apenas del 44 %, frente a lo planteado inicialmente.
















