Guanentá
Miércoles 08 de abril de 2026 - 02:43 PM

Variante de San Gil: Gobierno Petro cancela licitación pública y vuelve a quedar en el limbo

La cancelación del proceso para invertir $66.495 millones en la Variante de San Gil volvió a frenar un proyecto que, tras años de retrasos, sigue inconcluso y convertido en símbolo de promesas incumplidas en Santander.

La Variante de San Gil permanece sin trabajos desde julio de 2024.Archivo/VANGUARDIA
La Variante de San Gil permanece sin trabajos desde julio de 2024.Archivo/VANGUARDIA

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Publicado por: Jorge Rios

Este 2026, al parecer, tampoco será el año para la reactivación de la Variante de San Gil y todo apunta a que será el nuevo Gobierno Nacional el encargado de decidir si deja que el proyecto se consolide como el gran elefante blanco del sur de Santander, digno de una postal de promesas incumplidas.

El pasado 7 de abril, el Instituto Nacional de Vías, Invías, responsable de contratar la continuidad del proyecto, canceló la licitación pública por $66.495 millones que se invertirían en la obra que permitiría culminar los 4,5 kilómetros hasta ahora intervenidos e inutilizables, de los 9,3 kilómetros proyectados.

Dos años después de estos anuncios, y ya en medio de la incredulidad generalizada, el argumento para la decisión fue que la “Subdirección de Estructura de Proyectos del Invías solicitó la cancelación de los procesos de obra e interventoría LP-DEO-SMCN-034-2025 y CMA-DEO-SMCN-060-2025. Dicha determinación se fundamenta en la insuficiencia del tiempo disponible frente al cronograma establecido, situación que impidió la aprobación de las vigencias futuras requeridas para el soporte financiero de ambas contrataciones”, afirma el documento cargado en la página oficial de contratación, Secop II.

En la primera fase del proyecto se invirtieron $180.000 millones aproximadamente.

Sobre el tema, esta redacción consultó al Invías para conocer cuál será el futuro del proyecto y si hay o no plata para el mismo, entendiendo que ya son dos años de espera desde que se anunciaron los recursos y que resulta difícil comprender cómo se inició un proceso licitatorio sin que estos estuvieran aprobados, pero no hubo respuesta. ¿Qué hace falta? ¿Por qué tanta demora? ¿Qué está pasando con este proyecto? ¿Le interesa el proyecto al Gobierno Nacional? Son algunas de las preguntas que rondan hoy en la comunidad sangileña.

Lo cierto del caso es que en los dos últimos periodos presidenciales no se ha logrado culminar la Variante de San Gil, a pesar de los anuncios, los regaños y las visitas oficiales, más allá de terminar una primera fase que sufrió múltiples retrasos y que hoy es prácticamente un elefante blanco, porque quedó a medio construir, está abandonada y no hay claridad sobre cómo ni cuándo se va a terminar.

Puente Fonce en la Variante de San Gil (Suministradas / VANGUARDIA)
Puente Fonce en la Variante de San Gil (Suministradas / VANGUARDIA)

“Ni vigencias futuras, ni presupuestos adecuados, ni avances significativos, ni decisiones contundentes. Muy triste e injusto con la cuarta economía del país en tamaño y en competitividad”, dijo Juan Carlos Rincón Liévano, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, sobre el proyecto, que nació en 2018 y en el que se han invertido cerca de $180.000 millones.

El directivo reclamó seriedad del Gobierno Nacional con Santander, un territorio que no puede continuar con proyectos centenarios sin terminar y seguir siendo reconocido en el país por la mala calidad de sus vías.

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Jessica Mendoza, secretaria de Infraestructura de Santander, dijo que es el Invías el que debe responder por esta no inversión que estaba esperando el departamento.

Negligencia y pocas opciones

“Parece que San Gil y los sangileños están destinados a no tener variante”, dijo Cristian Avendaño, integrante por Santander de la Cámara de Representantes, quien lamentó lo que viene sucediendo con la Variante de San Gil a pesar de las promesas realizadas por el Gobierno Nacional y los procesos que él mismo ha liderado ante los entes de control.

El representante dijo que, si se trataba de un proyecto con vigencias futuras cuya licitación se abrió el 10 de octubre de 2025, lo lógico era que en diciembre ya se hubiese asignado el contratista, no ahora, cuando ya no se puede hablar de vigencias futuras.

Sin embargo, Avendaño sostiene que el Invías, por sus compromisos, tenía la responsabilidad de buscar una solución con recursos propios, porque hay de dónde invertir para reactivar la obra, que permanece suspendida desde julio de 2024.

El viaducto La Laja permanece sin terminar y no tienen ningún uso porque está desconectado con las vías.
El viaducto La Laja permanece sin terminar y no tienen ningún uso porque está desconectado con las vías.

Entendiendo que uno de los problemas pudo ser también la desfinanciación del Gobierno Nacional y que el Ministerio de Hacienda no aprobaría los recursos de vigencias futuras, el representante expresó que, en este momento, es poco lo que se podría hacer si se tiene en cuenta que ya se habla de una nueva emergencia económica.

Ahora, el representante a la Cámara llamó la atención sobre otro tema: lo sucedido con los recursos de la Variante de San Gil se puede repetir con los del Hospital Regional de San Gil, donde también se espera la inyección de $50.191 millones, los cuales llegarían de vigencias futuras, según el compromiso del Ministerio de Salud.

Hay decepción e incertidumbre

Edgar Lesmez, presidente de la junta directiva de Fenalco Sur de Santander y también miembro de la junta de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, cuestionó la falta de gestión en todo este tiempo de los parlamentarios santandereanos, quienes nunca lograron ponerse de acuerdo para empujar este proyecto, o de los alcaldes de la región que, por una foto o un me gusta en una red social, han pensado más en trabajar individualmente, como si se tratara de victorias personales y no de un trabajo por la región que requiere de la articulación de todos.

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En 2017 la comunidad, gremios y los sectores económicos y políticos se unieron para exigir la construcción de la Variante de San Gil. (Foto: Cortesía / VANGUARDIA LIBERAL)
En 2017 la comunidad, gremios y los sectores económicos y políticos se unieron para exigir la construcción de la Variante de San Gil. (Foto: Cortesía / VANGUARDIA LIBERAL)

En medio de la decepción y la desilusión, Lesmez aseguró que “el problema no son las vigencias futuras, es que se está individualizando la gestión y el desarrollo político de la región, por el afán de una publicación”, cuestionando de paso las actitudes del alcalde de San Gil, quien, siendo el principal doliente, nunca invitó a los gremios, las organizaciones sociales y las entidades a una de sus reuniones en Bogotá con el Ministerio de Transporte o el Invías, ni tampoco se ha interesado por revivir el comité Provariante.

Justamente, el alcalde sangileño, Edgar Orlando Pinzón Rojas, intentó bajarle presión a la situación, argumentando que, durante las diferentes reuniones con el Ministerio de Transporte, el Invías y el Ministerio de Hacienda, se ha venido trabajando y que la cancelación de la licitación no significa que el proceso no siga avanzando.

El mandatario dijo que el trámite “entra a un stand by” mientras se logra un Conpes de vigencias futuras y que solo hay que esperar un tiempo para que se vuelvan a colgar los pliegos de la licitación, porque “para nosotros el proceso continúa”, aunque no se atrevió a decir cuánto habrá que esperar.

Publicado por: Jorge Rios

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