La distribución inicial contempla nueve auxiliares en San Gil y seis en cada uno de los municipios de El Socorro, Barichara, Barbosa, quienes recorrerán en bicicleta los principales sectores turísticos y comerciales.

Publicado por: Jorge Rios
Con patrullajes en bicicleta, presencia permanente en parques, corredores turísticos y sectores comerciales, el Departamento de Policía de Santander lanzó en San Gil la estrategia Biciterritorios, un programa que inicialmente operará en cuatro municipios del sur de Santander con el propósito de fortalecer la prevención del delito y mejorar la interacción entre los uniformados y la ciudadanía.
El lanzamiento coincidió con la incorporación de 85 nuevos auxiliares de Policía al Departamento de Santander, quienes reemplazarán a los 45 que culminaron su servicio y permitirán aumentar el pie de fuerza disponible. De ese grupo, 27 auxiliares fueron destinados a la primera fase de la estrategia, acompañados por policías profesionales encargados de coordinar los patrullajes.
La iniciativa nace bajo la sombrilla institucional ‘Santander: Destino Turístico y Seguro’, con la que la Policía Nacional busca potenciar la economía local a través del turismo, fortaleciendo al mismo tiempo la convivencia y la percepción de seguridad ciudadana, señala el comunicado oficial.
Así funcionará la estrategia de Biciterritorios en Santander
De acuerdo con el comandante del Departamento de Policía Santander, coronel Néstor Rodrigo Arévalo Montenegro, el programa fue diseñado para incrementar la presencia policial en lugares donde diariamente se concentra un mayor número de personas.

“Queremos hacer acompañamiento permanente a parques, templos y lugares donde normalmente se concentran las personas. También donde la gente sale a hacer deporte en las mañanas para evitar hurtos y el consumo de sustancias estupefacientes”, explicó el oficial.
La distribución inicial contempla nueve auxiliares en San Gil y seis en cada uno de los municipios de El Socorro, Barichara y Barbosa, quienes recorrerán en bicicleta los principales sectores turísticos y comerciales, siempre bajo la supervisión de policías profesionales.
Según Arévalo, el objetivo no es únicamente reforzar la vigilancia, sino facilitar el contacto entre los ciudadanos y los uniformados.
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“Es más fácil detener al policía que va en bicicleta que al que pasa en una motocicleta o en un vehículo. Eso es lo que queremos: cercanía con el ciudadano”, afirmó.
La Policía informó, además, que los municipios asumirán el mantenimiento de las bicicletas para garantizar la continuidad del programa.

Presencia con uniformados en sitios de mayor afluencia
Ángel Acevedo, alcalde de El Socorro, indicó que la estrategia contribuirá a fortalecer la percepción de seguridad tanto para residentes como para visitantes, especialmente en parques y sectores históricos de la ciudad.
No obstante, advirtió que el municipio continúa requiriendo mayores herramientas para enfrentar fenómenos como el microtráfico.
“Hace falta fortalecer las cámaras, las comunicaciones, los vehículos y, sobre todo, las herramientas para judicializar, porque muchas veces la Policía captura personas y poco tiempo después recuperan la libertad”, señaló.
Por su parte, el alcalde de San Gil, Edgar Orlando Pinzón, señaló que la propuesta fue planteada hace cerca de tres meses como una alternativa para acercar la institución a la comunidad.
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Los recorridos incluirán sectores como el Malecón, el Parque La Libertad, el Cerro de la Cruz, la Gruta, la plaza de mercado y las principales zonas comerciales del municipio.
“La idea es que interactúen mucho con la gente. Esa cercanía también previene el delito porque el delincuente lo piensa dos veces cuando observa presencia policial”, manifestó el mandatario.
Mientras comienzan los patrullajes en San Gil, El Socorro, Barichara y Barbosa, la expectativa estará centrada en el impacto que pueda tener este nuevo modelo de vigilancia sobre la seguridad en espacios públicos y corredores turísticos, así como en su capacidad para consolidarse como una estrategia permanente, más allá del refuerzo temporal del pie de fuerza, en medio de las quejas por el incremento de la inseguridad relacionada con la venta y el consumo de drogas en espacios públicos.















