Región
Jueves 21 de agosto de 2014 - 06:48 PM

Violencia contra la mujer en Barrancabermeja, ¿hasta cuándo?

Siete de las 22 mujeres que han muerto este año a manos de sus parejas en Santander eran de Barranca. Pese a que existe acompañamiento de las autoridades, la Organización Femenina Popular dice que la falta de sensibilidad y de conocimiento frente al tema son las principales barreras para encontrar una solución.

Autoridades sacan el cuerpo de Sulay Andrea de la vivienda donde fue asesinada, ante la mirada de familiares, vecinos y amigos. (Foto: Édgar Pernett Sotomayor / VANGUARDIA LIBERAL )
Autoridades sacan el cuerpo de Sulay Andrea de la vivienda donde fue asesinada, ante la mirada de familiares, vecinos y amigos. (Foto: Édgar Pernett Sotomayor / VANGUARDIA LIBERAL )

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Publicado por: XIOMARA K. MONTAÑEZ MONSALVE

La comunidad del barrio Fundadores del corregimiento El Centro de Barrancabermeja aún no entiende cómo el asesino de Sulay Andrea Mejía Mora, de 27 años, quien era madre de dos niñas de 2 y 7 años, sigue transitando “como si nada” por el sector, cuando dos semanas atrás se entregó a las autoridades y confesó el crimen de su compañera sentimental.

Lo que se pudo conocer durante la audiencia de legalización de captura fue que Fredy Antonio Vega, un técnico en producción, de 30 años, llegó a la vivienda que compartía con Sulay Andrea el martes 29 de julio en horas de la noche. Allí la golpeó frente a sus hijas y luego la asfixió. Según los vecinos, la pelea nunca se escuchó.

Al día siguiente, a las 6:00 de la mañana, dejando el cuerpo de Sulay en la casa, Fredy salió del lugar con las pequeñas y trató de evadir a las autoridades.

Sin embargo, horas después, se entregó en la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía y “en un abrir y cerrar de ojos” recobró su libertad, lo que tomó por sorpresa no solo a los familiares de la víctima, sino a la Defensoría del Pueblo, a la Organización Femenina Popular de Barrancabermeja, OFP, y a la misma Fiscalía, que ordenó investigar el procedimiento. No obstante, el atacante sigue vinculado a la investigación.

A diferencia de muchos casos de violencia contra la mujer registrados en este municipio, Sulay Andrea había denunciado a Fredy en la Comisaria de Familia por violencia intrafamiliar. Pero, como denuncia la OFP, esta madre de 27 años tuvo que retornar al “infierno” donde convivía con su atacante, porque no halló un lugar para protegerse, hasta que llegó la muerte.   

Este caso es uno de los 90 que a diario se registran en Santander, según la OFP. Barrancabermeja, después de Bucaramanga, es el municipio donde más se maltrata, golpea y asesina a las mujeres, según el informe Forensis de Medicina Legal. Novios, esposos o compañeros permanentes son los principales victimarios.

Pese a que la Personería Municipal asegura que se le brinda acompañamiento y asesoría sicosocial y jurídica a las víctimas, la OFP y la Defensoría del Pueblo expresan que la negligencia con que son abordados los casos por parte de las entidades encargadas y la demora en la resolución de los mismos se han convertido en “la piedra en el zapato”, para encontrar soluciones.

Además, como lo expresa Silvia Yáñez, coordinadora del área jurídica de la OFP, falta sensibilidad y conocimiento sobre este tipo de casos; se confunden con hechos de violencia como un robo o un ataque perpetrado por desconocidos. “La violencia contra las mujeres tiene un entramado de situaciones complejas, que pasan por la emocionalidad de las mujeres, porque en la mayoría de los casos los victimarios son los padres de sus hijos, porque dependen económicamente de ellos y sienten miedo”, asegura Yañez.

Asumen su protección

La familia de Katty Helena Corrales, otra de las víctimas de este flagelo, no solo reza para que la mujer de 24 años se recupere y salga con vida de la clínica donde se encuentra, tras el ataque de su pareja, sino que implora para que la familia del pequeño de seis años, Santiago Díaz Vázquez, hijo de su empleador y quien falleció en medio de la agresión, recobre la tranquilidad y no los culpen de lo ocurrido.

A diferencia del caso anterior, el responsable, Andrés Mauricio Upegui Martínez, de 27 años, fue enviado a la prisión de Cúcuta, a la espera de una condena por el asesinato del niño, que fue herido en 11 oportunidades, y el intento de homicidio de Katty, quien fue herida 15 veces.

Los hechos ocurrieron en el barrio Nuevo Horizonte de Barrancabermeja, el pasado 26 de junio en horas de la tarde. Tras buscar ayuda en la OFP, debido a las amenazas, golpes y acosos de Andrés Mauricio, padre del hijo menor de la víctima, Katty interpuso una serie de denuncias ante las autoridades judiciales y policiales. Como no contó un refugio para alojarse mientras el proceso se adelantaba –según lo estipula la Ley 1257 de 2008–, la joven se empleó en la casa de Eulises Díaz, padre de Santiago. Allí, mientras adelantaba labores de limpieza, fue atacada por Andrés Mauricio. El niño Santiago se encontraba en la casa y fue también agredido.

El agresor intentó escapar, pero la casa fue rodeada. Minutos después llegó la Policía y fue capturado.

Pese a que Katty contaba con medida de protección policiva, el día del ataque no la tenía. Dos días antes de su muerte, según la OFP, se logró reactivar las rondas policiales, pero de nada sirvió. “La ausencia de una casa refugio especializada para víctimas de violencia en Barrancabermeja, unida a la poca diligencia desde la justicia, la llevó a buscar formas de autoprotección en casa de familiares y vecinas”, expresa el informe presentado por esta organización.

“No se considera la situación de riesgo de las mujeres. Hay más policías para las calles, para las vías y sitios públicos, pero para las mujeres el riesgo no está en las calles, está en las casas”, expresa Silvia Yáñez.

Respeto  

El reto está, según la OFP y la Defensoría del Pueblo, en cómo se transforman las causas que generan la violencia, pues como aseguran las víctimas al Ministerio Público, “las rutas de atención no funcionan como lo expresa la norma”. Cosas elementales como hallar refugio lejos de sus agresores o entregar una citación de las Comisarias a los victimarios deben ser asumidas por las víctimas, “como si no fuera suficiente carga el maltrato, los golpes, la humillación y las burlas a las que se exponen”, especialmente, por parte de la comunidad que las rodea, ya que según Yáñez, resume la violencia contra la mujer como un problema aislado.


“No hay que juzgarlas, hay que acompañarlas con terapias, brindarles respaldo familiar y social. En los procesos judiciales, además de una respuesta amable, deben ser reconocidas y demostrar una actitud de respeto para con ellas. Esto en realidad sería un cambio”, concluye esta integrante de la OFP.

¿Qué se hace desde el Departamento?

Tanto la Alcaldía como la Personería de Barrancabermeja brindan acompañamiento y adelantan campañas de sensibilización en colegios. Además, aprobaron la destinación del 5% del presupuesto de la Administración, para adelantar acciones desde la Política Pública de Mujer y Equidad de Género, que contempla un observatorio de género.

La Gobernación, a través de la Dirección de Mujer y Equidad de Género, activó la mesa de seguimiento a la Ley 1257 de 2008 (la cual dicta normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres), que busca analizar el actuar de cada ente territorial relacionado con el tema.

En el ámbito pedagógico, según Silvia Juliana Niño Meza, directora de Mujer y Equidad de Género, se piensan implementar actividades de cultura ciudadana como “noche solo para chicas”. También se desarrolla una investigación con la Universidad Pontificia Bolivariana sobre las nuevas masculinidades, que incluye a Barrancabermeja y otros municipios, para hablar con hombres, jóvenes y familias que padecen la violencia intrafamiliar y reducir las agresiones.

El programa emitido por la televisión regional‘Interiorízate con tus derechos’ es otra estrategia que está en marcha. En él se muestra a funcionarios de la Gobernación, de manera pedagógica, adelantando labores que por años han sido delegadas a las mujeres, para romper con el imaginario machista que predomina en la región. 

Publicado por: XIOMARA K. MONTAÑEZ MONSALVE

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