Daniel Sánchez Tamayo, de 56 años, dedicado al transporte de moto carga en el municipio de Puerto Wilches, resultó es requerido por la justicia de Estados Unidos con una circular roja de Interpol al ser señalado como un jefe guerrillero que habría participado en el secuestro de tres ciudadanos norteamericanos.


Publicado por: Periodista Regional
La historia de este hombre, nacido en Puerto Wilches, comenzó el pasado 28 de mayo, cuando fue detenido transportando una carga de frutos de palma de aceite, que según la Policía había sido hurtada en la vereda Campo Duro. Su hijo, Daniel Sánchez, relató que su padre no fue quien se la robó y que solo fue contratado para transportar un pedido.
“Fue engañado, el trabaja como ‘moto carguero’. Le dicen que recoja un fruto de palma de aceite y nos enteramos que no pertenece a esa persona que solicitó el pedido”, dijo.
Hasta ese momento no había gran preocupación, pues en el proceso de legalización de captura, un juez determinó dejarlo en libertad, libertad que hasta hoy no llega porque tras la revisión de antecedentes se desataría una verdadera pesadilla que hoy lo tiene al borde de ser extraditado a los Estados Unidos.
“Lo quieren hacer pasar como un comandante de la guerrilla que está en estos momentos requerido en extradición por Estados Unidos, lo quieren hacer pasar como un falso positivo”, dice uno de sus familiares.
Según el reporte de la Fiscalía del Magdalena Medio, sobre el hombre reposa una circular roja de la Interpol por cinco delitos: conspiración para cometer una toma de rehenes, toma de rehenes, uso de armas de fuego durante un delito de violencia, conspiración para proporcionar apoyo, material a terroristas y conspiración para proporcionar apoyo o recursos a una organización terrorista extranjera designada.
Daniel, el ‘moto carguero’, completa ocho días detenido y se mantiene, según su abogado, en huelga de hambre, “mi cliente sigue detenido en Puerto Wilches, en una huelga de hambre, no ha querido comer, está muy afectado por este error de la Fiscalía y por eso exigimos que lo dejen en libertad”, asegura Rubén Rada, apoderado legal del detenido.
Mientras tanto su hijo Daniel ha emprendido una lucha para demostrar que su padre no es el jefe guerrillero que buscan las autoridades de Estados Unidos.
“Mi papá es un señor que no sabe leer, ni escribir; no es un guerrillero. Nosotros somos víctimas de la violencia porque somos desplazados del corregimiento de Paturia en 1998 por paramilitares, por eso llegamos al casco urbano de Puerto Wilches; ha tenido su arraigo acá, vivió unos años en Cali donde tuvo su familia, tiene como demostrar que trabajó en varias fincas y después cayó preso y desde que salió no ha salido de Puerto Wilches”, relata su hijo.
“Los datos que no cuadran”
Rubén Rada, abogado que lleva el caso del señor Daniel Tamayo, asegura que dentro del proceso hay múltiples irregularidades y que su cliente permanece detenido injustamente e incluso califica de mala fe el actuar de las autoridades en Colombia.
“(...)Yo diría que de mala fe empezaron a verle los antecedentes y confundieron el nombre de él con el nombre de otro cabecilla de las Farc que se llama Daniel Tamayo Sánchez, mi cliente se llama Daniel Sánchez Tamayo, tan solo por esa transposición de apellidos se activaron alertas por parte de la Policía y lo tienen retenido y por medio de la tarjeta dactilar supuestamente determinaron que el sí era el cabecilla, por lo menos eso me dijeron en la Estación de Policía de Puerto Wilches”, explicó el abogado.
A la transposición de apellidos se suma que las fechas de nacimiento no coinciden, pues el hoy detenido nació el 14 de abril de 1966 y según la circular de Interpol el jefe guerrillero que es buscado nació el 15 de junio de 1957.
Pero para el abogado lo más evidente es que las características morfológicas de su cliente no coinciden con la foto del hombre solicitado en extradición.
Por ahora, la defensa asegura que es poca la información que se les ha suministrado y que en estos momentos reúnen todos los elementos probatorios para corroborar que su cliente ha permanecido en territorios diferentes a las zonas de donde se le señala de haber comandado un frente de las Farc.
“Él estuvo capturado por otro delito en la cárcel de Palogordo, en Girón, del año 2006 al 2014. Si estaba en la cárcel no se entiende como cometía las acciones delictivas, además antes de eso tenía permanencia en territorios diferentes a la zona donde se le señala era cabecilla de las Farc”, contó el apoderado.
El pecado del hombre según su abogado, sería haber “cometido un error en el pasado”, pues Daniel Sánchez pagó una condena entre los años 2006-2014 por transportar droga desde el sur de Bolívar. “Él no es un actor armado, es una víctima del conflicto armado”, dijo.
El apoderado pidió a la Fiscalía que tenga coherencia con sus procedimientos: “pedimos a la Fiscalía que mejore los estándares de investigación y libere a mi cliente”, recalcó.
Entre tanto, Daniel, junto al resto de familiares, sigue sin poder dormir, pues temen que el hoy detenido termine siendo juzgado “injustamente” en los Estados Unidos, “vamos a seguir en la lucha, mi padre pudo cometer un error pero no es quien ellos buscan”.















