Con fuertes enfrentamientos en el Centro de la ciudad, entre un grupo de motociclistas y la Policía Nacional, terminó una movilización pacífica que se realizó ayer en la capital santandereana.

Publicado por: Juan Carlos Chio jchio@vanguardia.com
La protesta quería hacer sentir el rechazo a la eventual implementación de algunas medidas para mejorar la circulación en Bucaramanga, como la prohibición del parrillero en ciertas zonas donde se ha identificado el mototaxismo, la restricción de motos en el Viaducto García Cadena (sólo en horas pico) y la posible inclusión de peajes y el pico y placa para las motocicletas.
Las primeras dos iniciativas se ensayarán por medio de una prueba piloto en la semana del 27 de septiembre al 1 de octubre y la Dirección de Tránsito de Bucaramanga indicó que "si se ven resultados, las vamos a poner de manera permanente".
Cómo se dieron los hechos
La jornada comenzó a las 7:00 de la mañana cuando los motociclistas se reunieron en la glorieta del Estadio Alfonso López. Allí, funcionarios de la Policía Nacional y de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga dialogaron con ellos, verificaron la legalidad de los vehículos y en ese momento no se encontraron ni antecedentes, ni inconvenientes para prohibir la movilización.
"Ellos no contaban con el permiso de la Alcaldía, pero nosotros dejamos que hicieran la marcha con el compromiso de que no se taponaran las vías", explicó el comandante de la Policía del Área Metropolitana, brigadier general Yesid Vásquez Prada.
La movilización se inició sin inconvenientes, pero una vez llegaron a la Avenida Quebradaseca con carrera 15, los ánimos se 'caldearon', provocando un enfrentamiento que duró unos 30 minutos entre las autoridades y los motociclistas.
"Ellos (policía) comenzaron a atacarnos y nosotros no nos podíamos dejar. Eso se nos salió de las manos, pero reitero que no fue nuestra culpa", dijo Fernando Medina.
Vásquez Prada, por su parte, rechazó esta versión e indicó que la responsabilidad fue de los manifestantes, "pues rompieron el compromiso que había desde un comienzo de no taponar lasvías. Y eso, sencillamente, no lo podemos permitir".
Alrededor de las 10:00 de la mañana la situación se normalizó, dejando un balance de dos personas detenidas y puestas a disposición de la Fiscalía por el daño de un vehículo de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga y 16 motos inmovilizadas. Muchos locales comerciales se vieron obligados a cerrar sus puertas.
Operación Restringida
La manifestación afectó a decenas de personas que se dirigían o salían del Centro, debido a la restricción de la operación del Sitm en este sector de la ciudad.
Este hecho causó molestias entre los usuarios, quienes se tuvieron que bajar de los vehículos en la estación de La Rosita y se vieron obligados a caminar a sus lugares de destino. Otros, que salían del Centro hacia otras zonas, se quedaron esperando al restablecimiento del servicio, lo cual solo se dio cerca de las 11:00 de la mañana.
Según Julián Arenas, funcionario de operaciones de Metrolínea, la decisión se tomó por instrucción de la Policía Nacional y explicó que la dificultad para hacer el retorno en la carrera 15 llevó a que la restricción incluyera las estaciones de Quebradaseca, Chorreras y San Mateo, tres de las más congestionadas del sistema, así como la ruta alimentadora AQ1.
"Sabemos de las molestias que esto pudo generar, pero en el resto del área metropolitana el servicio se prestó con normalidad", indicó Arenas.














