Monseñor Héctor Rueda Hernández, arzobispo emérito de Medellín, quien fuera el segundo obispo que tuviera Bucaramanga en 1960 y el primer Arzobispo de esta capital en 1974, falleció a las 6:45 de la mañana en su casa, víctima de una penosa enfermedad.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
Hoy, a las 3:00 p.m., su cuerpo sin vida estará en cámara ardiente de la Catedral de la Sagrada Familia. Se cree que su sepelio será mañana.
El alto prelado, quien el próximo 9 de noviembre cumpliría 91 años, era natural de Mogotes, Santander. Fundó el Seminario Mayor Arquidiocesano y la Universidad Pontificia Bolivariana, Seccional Bucaramanga.
A los 12 años quedó huérfano de madre y a los 14 de padre. Sus estudios los realizó en el Seminario Menor de San Gil y los de filosofía y teología en el Seminario Mayor de Bogotá.
La ordenación sacerdotal la recibió de manos del obispo auxiliar de Bogotá, Luis Andrade Valderrama el 15 de diciembre de 1946 en la Catedral de Bogotá. Fue vicario parroquial del Socorro y de San José de Suaita entre 1947 y 1948.
También fue Párroco de Cincela y ecónomo de Encino y Coromoro entre 1948 a 1952. Durante ese mismo año fue nombrado Canciller diocesano de San Gil en 1952.
En 1953 viajó a Roma y hasta 1955 realizó estudios de derecho canónico en el Pontificio Instituto Lateranense, donde obtuvo la licenciatura.
A lo largo de su vida recibió las siguientes distinciones:
"Orden José Antonio Galán", de la Gobernación de Santander, en 1986; "Orden de Bucaramanga", de la Administración Local, en 1986; "Escudo de Antioquia", de la Gobernación de ese Departamento, en 1995; "Medalla de Medellín", en 1995; y la "Cruz Bolivariana", de la Universidad Pontificia Bolivariana, en 1995.














