La autoridad ambiental Cdmb en coordinación con el Municipio, los organismos de socorro, la Policía Ambiental y demás organismos inherentes al Comité Local de Prevención y Atención de Desastres, Clopad, buscan definir la carta de ‘navegación’ para el mejoramiento ambiental de Piedecuesta.

Publicado por: ÉDGAR OMAR BUSTOS A
Tras una junta que se llevó a cabo ayer al interior del Centro Cultural en la que igualmente participaron funcionarios del Acueducto Municipal, y algunos líderes comunales, Samuel Rodríguez, coordinador en el manejo de áreas especiales de la Cdmb, anunció que lo que inicialmente se hizo fue una presentación del estado que presenta Piedecuesta en relación con los barrios que se encuentran en alto riesgo así como asentamientos ‘precarios’.
Basados en estos datos, simultáneamente hubo “una presentación de la recuperación ambiental de las fuentes hídricas de Piedecuesta”.
Lo relevante, según expresó Rodríguez en esta reunión, “es la integración, vamos a trabajar todas las instituciones presentes en el Municipio conjuntamente con la Cdmb para solucionar la problemática ambiental que se tiene en Piedecuesta con respecto al manejo de las fuentes hídricas”.
Según se pudo establecer, una de las zonas críticas en las que se busca implementar nuevas acciones, es la recuperación de la quebrada La Palmira, sobre la que caen las aguas servidas de diversos barrios “y otras fuentes hídricas como la quebrada Suratoque que pasa por otros barrios que también tienen contaminación, la idea es que iniciemos un proceso conjunto con la Administración Municipal y con la comunidad, para mejorar estos entornos, con lo cual se mejoraría mucho más la calidad de vida en la zona”.
Recuperar el ecosistema
Alejandro Murillo, arquitecto del laboratorio de proyectos urbanos de la Cdmb, encargado de adelantar los estudios de las cañadas y asentamientos humanos, informó que las cañadas de Piedecuesta “tienen una influencia urbana que las está afectando y se observan muchos elementos que inciden, como el desmesurado arroje de basuras y otros focos de contaminación; el propósito no es darle la espalda a las cañadas y a la naturaleza, sino recuperarlas para restaurar el ecosistema, esto lleva a una mejor estructura ecológica y urbana del Municipio”.














