Esta casa es, sin duda, una de las más importantes en tamaño, arquitectura e historia de la capital santandereana.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
Hace 12 años fue la sede improvisada de la Alcaldía de Bucaramanga, luego se habilitó allí el Cabildo, más tarde se pretendió adecuarle en su interior las dependencias de la Policía y ahora está ‘ad portas’ de convertirse en las oficinas de la Procuraduría.
Hablamos de la Casa Luis Perú de la Croix, la del centro histórico, en donde funcionara el principal museo fotográfico de la capital santandereana.
Este escenario, pese a ser de interés cultural, está abandonado a su suerte.
Según Antonio José Díaz Ardila, delegado de la Sociedad Colombiana de Arquitectos en el Consejo de Patrimonio Departamental, “el recinto es monumento nacional y merece un mejor tratamiento”.
Recordó que esta mítica casa, que fuera donada por Ecopetrol a la otrora Biblioteca Municipal Gabriel Turbay, tiene para los santandereanos un sentido simbólico especial.
A juicio de la Academia de Historia de Santander, “el lugar se debe respetar y mantenerse como el patrimonio que es”.
Díaz Ardila recordó que, de acuerdo con el Contrato de Donación No. 3519 del 21 de Agosto de 1992, en la cláusula quinta se especificó lo siguiente:
“El bien mueble que por este instrumento se dona, deberá ser destinado para la ejecución de programas de desarrollo cultural, en especial para el cumplimiento de las tareas específicas que de conformidad con el acuerdo 060 de 1972, le corresponde atender a la Biblioteca”.
Sin embargo, tal y como lo denunció Díaz Ardila, “las últimas administraciones no le han inyectado el presupuesto para desarrollar un proyecto cultural”.
Por eso, han surgido propuestas para salvar este lugar. Una de ellas consiste en adecuar y recuperar la Biblioteca Departamental, instalar los museos de Ciencias Naturales, Geología y Guane y, además, habilitar un centro de memoria viva.
Díaz Ardila dijo que “de esta forma se promoverían proyectos pedagógicos alrededor de la historia y de cultura regional”. Sin embargo, tales inquietudes no han encontrado eco oficial.
Lo único cierto, al menos por el momento, es que el lugar será entregado a la Procuraduría General de la Nación, dizque para que habilite allí algunas de sus oficinas. ¡Qué tal!















