Así lo confirmó el analista económico y excandidato a la Alcaldía de Bogotá, Aurelio Suárez Montoya, quien realizó un análisis a las finanzas de la empresa santandereana por solicitud del Sindicato del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, AMB.

Publicado por: JAZMÍN RODRÍGUEZ
Dos créditos tiene en saldo rojo a una de las principales empresas públicas que le quedan a la capital santandereana: el primero con Bancolombia por $144 mil millones, y por el cual se tienen que pagar intereses por $130 millones; y el segundo con el Banco de Bogotá por $58 mil 110 millones, de los cuales se ha desembolsado $16 mil 46 millones y cuyos intereses ascienden a $35 mil 236 millones a 2036, fecha en la que se termine de pagar.
Estas fueron las cifras presentadas y analizadas por el analista económico Aurelio Suárez Montoya, quien tras evaluar las finanzas del AMB alertó sobre una crisis financiera. Este experto fue contratado por el Sindicato del Acueducto para efectos de conocer la situación financiera de la empresa.
Suárez Montoya aseguró que esta situación crítica “coloca al Acueducto como una empresa inviable financieramente, porque estos son créditos de largo plazo contratados a altas tasas de interés, son créditos contratados a IPC + 8%”.
Para responder con esta deuda se pensó que el aumento de usuarios que se adquirirían cuando el Embalse de Bucaramanga entre en funcionamiento sería una solución, sin embargo, el experto manifestó que no es suficiente.
“Ni con los nuevos usuarios de Lebrija y Girón, que se van a incorporar con el nuevo proyecto del embalse, se logra superar esta creciente deuda. En Bucaramanga se tiene una demanda limitada, son 250 mil usuarios y agregarle 20 mil o 25 mil usuarios adicionales no resuelve el problema. No un número suficiente”, afirmó.

Aurelio Suárez añadió que el agravante de los créditos, en el caso de Bancolombia, “es que tendría que pagarse cerca de $280 mil millones, de los cuales $220 mil millones se van pagar entre 2016 y 2025, los otros años (2010 a 2015 y 2016 a 2028 cuanso se termine de pagar el crédito) son realmente pagos muy bajos”.
Por lo tanto –advierte el analista– si el Acueducto, que en 2015, por primera vez en sus cien años, cerró con pérdidas por $5 mil 100 millones cuando el servicio de la deuda era de $12 mil millones, “en 2016 es casi probable que la empresa produzca más pérdidas cuando el servicio de la deuda se va a igualar a $20 mil millones”.
Gastos elevados en nómina y otros
A este panorama se suman los gastos elevados en pago de nómina a cargos directivos, que anualmente ascienden a aproximadamente $18 mil millones.
“Entre 18 y 25 millones de pesos mensuales se gana un cargo directivo. El gerente creo que gana más que el Gobernador”, afirmó el experto.
Al respecto, el presidente del Sindicato del AMB, Rafael Ovalle, manifestó que el personal operativo devenga aproximadamente $2 millones 500 mil, por lo que los gastos exagerados están en sus directivas, pues solo el gerente se gana $24 millones”.
A esto se suma que una vez el embalse entre en operación, los costos de energía serían muy altos. “Lo que se ha diseñado tiene un componente de bombeo muy alto y como la empresa (AMB) no es generadora de energía sino una compradora de energía, es probable que estos costos sean crecientes y elevados”, explicó Aurelio Suárez.
Otro componente es el proyecto de agua envasada, cuya estrategia no ha tenido buenos resultados. “Éste no ha tenido una buena demanda y hace falta un buen ejercicio de mercadeo, un ejercicio comercial, porque no está contribuyendo a un valor agregado”.
Tres posibles soluciones

Con respecto al crédito de Bancolombia, el analista Aurelio Suárez Montoya recomienda reestructurarlo y renegociarlo. “En los ejercicios financieros lo común es un crédito a largo plazo pero con intereses bajos, o un crédito a largo plazo con intereses más o menos altos. Estos créditos (los del Acueducto) son a largo plazo y con altos intereses. No son viables”, afirmó.
En el caso del Banco de Bogotá, lo recomendable es “no recibir ni un peso más. Lo que estamos viendo es que en un escenario que se trazó en 2014 en un desembolso de cerca de $45 mil millones, los intereses serían de casi $80 mil millones, ese crédito es venenoso y no se puede seguir tomando”, precisó Aurelio Suárez.
Como tercera medida, el analista económico recalcó que urge gestionar recursos ante el gobierno nacional, pues en las condiciones financieras actuales de la empresa, sería imposible salir adelante con estos créditos.
“La solución no es vender la empresa, además porque dudo que con esta deuda alguien quiera comprarla, y con un proyecto estratégico inconcluso. La Administración Local tiene el deber de resolver este problema, pues de no actuar, los bancos pueden ser hoy dueños prácticamente de un 35% del Acueducto”, recalcó.
Ante este panorama, el Presidente del Sindicato del Acueducto aseguró que reestructurar la empresa tampoco sería una solución, pues “no hace falta”. El funcionario manifestó que es necesario “analizar estas cosas con el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández”, pues pese a la deuda, sí se tiene conocimiento de que empresas como EPB (de Bogotá), Aguas de Barcelona (de España) y una firma japonesa, estarían interesadas en adquirirla”.
Frente a la posibilidad de convertir la empresa a una de servicio triple AAA (Agua, Aseo y Alcantarillado), el analista manifestó que tampoco sería viable, pues “no creo que le resulte estratégico si el comprador sabe el crédito que se asume”. Para ello se debe primero sanar las finanzas del Acueducto, y luego pensar en agregar o unificar otros servicios.
Urge gestión de todas las instituciones

Óscar Estupiñán, fiscal del Sindicato del Acueducto, manifestó que lo primero que se solicitará a las autoridades es renegociar estos créditos como se hizo con Metrolínea. “Necesitamos parar el desembolso del Banco de Bogotá, renegociar esa deuda y conseguir recursos a través del gobierno nacional porque la idea no es que se incrementen tarifas y sean los usuarios los que deban asumir este costo”.
Asimismo, el sindicato solicita a las autoridades competentes que investiguen en caso de tratarse de malas decisiones por parte de funcionarios. “Pedimos que la Procuraduría y Contraloría investiguen para castigar a quienes hayan incurrido en faltas disciplinarias y fiscales. No podemos dejar que la empresa se pierda por malas decisiones”, agregó Estupiñán.
Al respecto, el diputado Roberto Schmalbach, quien ha sido opositor de la venta de empresas públicas como la ESSA, expresó que urge se unan todas la instituciones para luchar porque se salve el Acueducto.
“Nos debemos unir todos en esta causa y garantizar la provisión de este líquido para futuras generaciones. La represa aún no está en funcionamiento, se requieren más recursos y esta es una deuda muy alta en la que necesitamos que el gobierno nacional aporte, ya sea a través de recursos de regalías”.
El diputado del Polo Democrático añadió que el Acueducto no puede manejarse como un negocio de alta rentabilidad, sino de sostenibilidad de la infraestructura y del recurso hídrico. “Si se invirtieron para el Santísimo recursos de regalías por más de $25 mil millones, por qué no se va a invertir recursos en algo como es garantizar el suministro del agua potable”, afirmó.













