La santandereana le escribió una misiva a la senadora contándole su historia. “Yo como una mujer producto de una adopción de mujer soltera quiero pedirle que reconsidere la posibilidad de que todos los niños, niñas y jóvenes que están en busca de hogar puedan tener una familia”.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL
El Congreso de la República está a dos debates de aprobar la realización de un referendo para que los colombianos voten si están o no de acuerdo con que se incluya un parágrafo en el artículo 42 de la Constitución que limite la adopción a parejas constituidas “por un hombre y una mujer unidos entre sí en matrimonio o unión marital de hecho”.
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Tal como está redactada esta propuesta, limitaría incluso la adopción a hombres y mujeres solteros que deseen tener una familia. Según la propuesta, impulsada por la senadora del Partido Liberal, cualquier tipo de familia distinta a la conformada por una pareja heterosexual no puede considerarse “óptima”. La propuesta ha despertado las voces de distintos sectores que considera que la Constitución protege todos los tipos de familia y que además va en contravía de la realidad de la familia colombiana, en donde la tercera parte de las madres son cabeza de hogar.
La basquetbolista santandereana María Esperanza Delgado, una joven prodigio de este deporte, le escribió una carta a la senadora liberal Viviane Morales. Delgado fue adoptada por una mujer soltera que, en un acto de amor, la tomó como su hija haciendo las veces de papá y mamá.
En su misiva, Delgado pone en el tapete su propia historia de vida, como un ejemplo de que un hogar tiene múltiples formas y de que lo importante es el amor, la fuerza y los valores que allí se reciban. María Esperanza ha sido parte de la Selección Colombia de Mayores y tiene un sinnúmero de medallas representando al departamento. Hoy estudia y entrena el deporte de la pelota naranja en Estados Unidos, gracias a una beca.

En su carta, ‘Panchita’, que conoce la realidad de los niños que esperan en hogares del Icbf ser adoptados, le hace una invitación a la senadora a la reflexión y le pide que “reconsidere la posibilidad de que todos los niños, niñas y jóvenes que están en busca de hogar puedan tener una familia”.
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Una hermosa carta que llega en momentos en que este debate requiere argumentos sólidos.
* La carta:
Oklahoma, Estados Unidos
Diciembre de 2016
Senadora
Viviane Morales
Soy María Esperanza Delgado, nací y crecí en Bucaramanga, Santander. Soy parte de la Selección Colombiana de Baloncesto de Mayores y actualmente me encuentro viviendo, estudiando y jugando baloncesto en una institución educativa en Oklahoma, Estados Unidos, gracias a una beca deportiva completa que adquirí.
Decidí dirigirme a usted mediante esta carta, porque estoy en contra del referendo que usted está promoviendo, que ya está aprobado en el Senado, y que impide la adopción a parejas homosexuales y/o a madres y padres solteros, ya que no son considerados como “familias consagradas”, como está estipulado en nuestra Constitución. Senadora, quiero decirle que sí es posible y que debemos darles el derecho a estos tres grupos la adopción de niños, niñas y jóvenes que se encuentran bajo el cuidado y protección de Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), con mucho orgullo le voy a compartir mi historia, la historia más bonita de mi vida. Mi testimonio de vida al ser hija de una madre soltera.
Soy un milagro de vida, fui encontrada un 9 de marzo de 1996 a las seis de la mañana, envuelta en una cobija en un barrio de Bucaramanga. Fui encontrada por un buen ciudadano, que de inmediato me llevó a la policía. La policía me llevó al hospital Ramón González Valencia, hoy Hospital Universitario de Santander (HUS). El parte médico dice que tenía tres horas de nacida, una infección en el ombligo, displasia de cadera y por alguna razón presentaba un rasguño en la nariz. Fui reportada al Icbf y de inmediato me asignaron un hogar sustituto. Pasé mis primeros cuatro meses de vida con una madre comunitaria, María Nelly, un niño de 10 años y una niña con un meningocele. Fui adoptada el 20 de julio del mismo año, o mejor dicho, tuve la fortuna de ser adoptada y tener una madre, una familia y un hogar en donde empezar mi vida desde que era una bebé.

Mi señora madre (Q.E.P.D) en 1996 tomó la mejor decisión de su vida: adoptar. Decidió iniciar el proceso de adopción y tener a la que fuese su primera y única hija. Fui adoptada el 20 de julio de 1996, por una mujer verraca, que hizo de padre y madre a la vez; doy testimonio de que fue la mejor madre, amiga, la mamá más amorosa y respetuosa. Esperanza Delgado, mi mamá, quien falleció en abril de este año, trabajó durante toda su vida por el bienestar y la protección de niños, niñas y adolescentes, entregó cientos de niños a padres extranjeros y colombianos mientras estuvo a cargo de la Dirección Regional Santander del Icbf durante 12 años, y luego desde el Concejo de Bucaramanga estuvo protegiendo y trabajando por niños, adolescentes y adultos mayores, obrando siempre de manera correcta y dándome el mejor ejemplo. Ella trabajó por los que no eran los suyos hasta el cansancio. Así y mejor, trabajó en mi educación y formación. Puedo decir que hizo de mí una niña feliz, una ciudadana correcta, me inculcó valores esenciales como la tolerancia y el respeto, la solidaridad y el amor al prójimo.

Recuerdo que hacíamos actividades para poblaciones desfavorecidas, sin interés alguno, solo para quedar con la satisfacción de obrar de manera correcta, crear sonrisas. Entregar felicidad a familias enteras era nuestro pago. La última actividad que hice junto con mi madre fue en el barrio José Antonio Galán, en el municipio de Girón, donde un grupo de amigos colaboradores y mi familia llevamos ropa en buen estado y nueva, juguetes y anchetas a más de 30 familias en vísperas de Navidad. ¡Ese día me sentía más feliz que esas personas que estaban recibiendo un regalo! Agradezco a mi mamá por ayudarme, motivarme y enseñarme a hacer ese tipo de actividades, que no solo aportan a otros sino que también aportan para mi vida y para la paz de este país.
Viví una infancia y una adolescencia espectacular, crecí sin miedo al rechazo, no sentí la ausencia de un padre, porque mi mamá me lo dio todo, ¡Absolutamente todo! Mi madre y yo teníamos una pequeña familia a base de amor. Desde muy pequeña mi mamá me enseñó que no debía sentirme menos por no tener un papá y mucho menos por ser adoptada. Por el contario me enseñó a decirlo con orgullo y así lo cuento cuando me lo preguntan, exactamente como lo estoy expresando en esta carta.
Mi historia tiene un final feliz, soy una prueba fiel de que una mujer soltera puede adoptar, formar y responder por una familia, ¿Por qué no darle la oportunidad a un niño abandonado de ser feliz y de tener un ser que los va amar igual que si fueran sus hijos biológicos? En lo personal no me gusta el término “hijos biológicos”, ¡Hijos son hijos, sean o no de sangre! Va más allá de una definición, simplemente serán sus hijos, los amarán y formarán como es debido.
Es allí donde mi conciencia me dice que sí se le debe permitir a todo ciudadano colombiano o extranjero el derecho a la adopción. Hay cientos de niños en hogares sustitutos con madres comunitarias esperando su oportunidad de ser adoptados, muchos de ellos llegan a la mayoría de edad y el Icbf se desentiende de ellos. ¡Reduzcamos esta cifra, Senadora!
Y así como hay niños esperando unos padres, hay personas esperando tener hijos, algunas porque biológicamente no pudieron y otras que simplemente por diversos motivos por los cuales quieren adoptar. Cabe recordar que el Icbf tiene un proceso riguroso y detallado a la hora de dar un niño en adopción, y existen casos donde se ha rechazado a parejas heterosexuales para adoptar un niño, porque claramente no cumplían a cabalidad los requisitos para hacerlo.
Es un caso de discriminación el no permitir siquiera el derecho de hacer trámites de adopción a una pareja homosexual o a un hombre o una mujer soltera. Me indigna su manera de pensar, me indigna que personas como usted estén atajando el progreso, la paz y la tolerancia del país. Yo como una mujer producto de una adopción de mujer soltera quiero pedirle que reconsidere la posibilidad de que todos los niños, niñas y jóvenes que están en busca de hogar puedan tener una familia; sí usted crea que una familia monoparental u homosexual no sea una familia como a la que a usted le parece normal. Hoy son muchas las personas que crecen con dos mujeres u hombres (tías, tíos, abuelo o abuela) y son personas completamente normales y unos seres humanos increíbles; así como lo son los hijos de parejas heterosexuales.
Promovamos la tolerancia Senadora, ¡promovamos la paz!, dele paso al progreso y aporte para hacer de Colombia un mejor país.
¿Quién es 'Panchita' Delgado?
María Esperanza Delgado, Panchita’ es una santandereana jugadora de baloncesto. Delgado ha hecho parte de los combinados nacionales sub 15, sub 17 y mayores, con el que consiguió dos medallas de bronce: en los Juegos Odesur de 2014 y en el Suramericano 2016 de Barquisimeto. Esos logros la llevaron a unirse al equipo Northeastern Oklahoma A&M, escuadra en la que cumple con una destacada temporada, con un promedio de 17 puntos por partido; además, fue seleccionada en el equipo ideal del Estado de Oklahoma. De conseguir este gran objetivo, María Esperanza quedaría a solo unas temporadas para convertirse en jugadora de la Asociación Nacional de Baloncesto Femenino, WNBA por sus siglas en inglés.














