A través de una encuesta a 533 profesionales de la salud, dos médicos santandereanos, evidenciaron que tanto en estos profesionales, como en la ciudadanía en general hay desconocimiento de las opciones para morir dignamente.

Publicado por: Claudia Isabel Delgado
¿Conoce el derecho a suscribir un Documento de Voluntades Anticipadas y para qué sirve?
Según el Ministerio de Salud, el documento de voluntad anticipada (DVA) es aquel en el que toda persona capaz, sana o en estado de enfermedad, en pleno uso de sus facultades legales y mentales y como previsión de no poder tomar decisiones en el futuro, declara, de forma libre, consciente e informada, su voluntad sobre las preferencias al final de la vida que sean relevantes para su marco de valores personales.
Es decir, que con total conocimiento de las implicaciones de esa declaración, expresa su voluntad de no someterse a medios, tratamientos y/o procedimientos médicos innecesarios que pretendan prolongar su vida, protegiendo en todo momento su dignidad como persona.
En ese sentido, y para comprobar qué tan conocido y aplicado es el DVA en profesionales de la salud como en los pacientes en general, Omar Gomezese, jefe de la Clínica del Dolor de la Fundación Cardiovascular de Colombia y Ana Milena Álvarez, médica y cirujana UIS, especialista de anestesiología y reanimacion de la UIS y en Bioética de la Universidad El Bosque, llevaron a cabo una encuesta a 533 profesionales de la salud.
La muestra del estudio incluyó profesionales de la salud registrados en la base de datos de la Asociación Colombiana de Cuidados Paliativos, Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría, Liga Colombiana contra el Cáncer, Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación y Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo con vigencia a 31 de enero del 2021.
Dicho sondeo se realizó en febrero de 2021. Para ello, se enviaron por email personal 11.715 invitaciones de participación, pero el análisis se realizó sólo en base a 533 respuestas.
Según explicó Ana Milena Álvarez, la encuesta fue voluntaria y anónima y se dividió en varias partes: características generales, experiencias profesionales con el DVA y experiencias personales.
“El DVA es un derecho reciente en Colombia, hay muchos profesionales de la salud que no lo conocen y si como profesional de la salud no lo conozco no puedo informar al paciente. Los ciudadanos no conocen las leyes y no están obligados a hacerlo, pero para nosotros como médicos si es importante conocer la Ley de Eutanasia, la Ley del DVA, la Ley de Cuidado Paliativo y de esa manera educar a nuestros pacientes, guiarlos y orientarlos”.
Resaltó que este estudio “es muy importante para que las IPS, EPS y el Ministerio de Salud formulen políticas públicas para formar e informar a los ciudadanos sobre este derecho”.
El derecho a suscribir el documento voluntades anticipadas se aprobó a través de la Ley 1733 de 2014 nombrada Ley Consuelo Devis Saavedra y se reglamentó en la Resolución 1051 de 2016 y 2665 de 2018.
Conocerlo para no vulnerar los derechos
Según explicó Omar Gomezese, al final de la vida cada paciente tiene derecho a decidir cómo quiere que procedan los médicos en determinadas situaciones, para eso funciona el DVA. “Si no lo conocemos estamos vulnerando los derechos de los pacientes”.
“Normalmente solo hablamos de eutanasia pero no hablamos del sufrimiento que implican las decisiones que tome cada persona o familia en relación al final de la vida de cada persona. Morirse anticipadamente para algunos sigue siendo importante pero lo más importante es que el paciente no tenga dolor, que esté bien atendido”, indicó.
Ana Milena Álvarez agregó que “al final de nuestra vida se deben tomar decisiones difíciles, si el paciente las ha tomado y las ha dejado por escrito en algún documento se le facilita a las familias aceptarlas y no tener que tomar decisiones que les puede generar culpa, dolor o arrepentimiento, sumado a esto, facilita las decisiones que deben tomar los profesionales de la salud. Si el paciente ha dejado esas directrices es más fácil para todos tomar decisiones y de esa manera se mejora la calidad de vida al final de la vida y se garantiza el derecho a morir dignamente”.
Respetar la voluntad
Cada persona tiene un concepto diferente de qué es morir dignamente y con calidad de vida, por ello el DVA garantiza el derecho al libre desarrollo de la personalidad y a la autonomía de la persona que lo suscriba y que posteriormente se encuentre, por diversas circunstancias y en determinado momento, en imposibilidad de manifestar su voluntad.
“Como médico quisiera que todos los colombianos habláramos con nuestra familia, con nuestros seres queridos o cercanos de cómo quiere morir, cuáles son sus deseos, dejarlo por escrito y legalizar el documento”, argumentó el jefe de la Clínica del Dolor de la Fundación Cardiovascular de Colombia.
1. En una notaría: el documento puede suscribirse en notaría o de forma asistida por el notario en el domicilio de la persona. Se deberá protocolizar una escritura pública que se ajuste a la normativa pertinente en materia notarial.
2. En compañía del médico tratante: se firmará el documento con asesoría de un profesional médico quien debe firmar e indicar sus nombres, apellidos, número de registro médico y documento de identificación. No requiere testigos.
3. Usando testigos: otra alternativa es en presencia de dos testigos, ambos deben firmar el documento indicando nombres y número de identificación. Si elige hacer video para la suscripción, los testigos deben aparecer en la grabación y declarar nombres e identificación.
Con la Resolución 2665 de 2018, se amplían los alcances del DVA, permitiendo que los menores de edad de 14 a 18 años suscriban el documento.
De otro lado, en el artículo 10 de la ley 971 de 2021, se puede solicitar la eutanasia en el DVA si el paciente lo ha dejado escrito y cumple los requisitos del documento. La eutanasia solo es una parte de lo que conlleva una muerte digna.
“El derecho a morir dignamente se puede ejercer por el derecho a cuidados paliativos, el derecho a adecuación del esfuerzo terapéutico, el derecho a la eutanasia y suicidio asistido, este último no existe en Colombia. El DVA busca el respeto a una muerte de curso natural sin futilidad terapéutica ni encarnizamiento terapéutico con cuidados paliativos”, explica la médica Álvarez.
Tenga en cuenta que el DVA se ejecuta cuando el paciente está inconsciente o no se puede comunicar. Si existe el documento está por encima de las opiniones de familiares y médicas. Se debe respetar la voluntad del paciente.
De acuerdo al estudio, en el último año, el 24 % de los profesionales recibió de sus pacientes uno o más DVA y sólo el 53 % de los profesionales informan y educan a sus pacientes sobre DVA, que creen que deben suscribir, pero no lo tienen, esto significa que el número de pacientes que tienen elaborado o suscrito un DVA es muy bajo.
“Hay un desconocimiento en pacientes, ciudadanos en general y profesionales de la salud. Esta opción no debe ser de conocimiento del médico sino de todos los que trabajamos en salud y de cada ciudadano porque es un derecho en Colombia”, resaltó Álvarez.
Sumado a esto, solo el 11,7 % de los profesionales de la salud tiene un DV














