En apenas un año, la tasa de trabajo infantil en el área metropolitana de Bucaramanga se elevó del 2,3 % al 3,4 %. Las alarmas están encendidas, la ciudad supera el indicador nacional. La Gobernación de Santander puso en marcha una nueva campaña para identificar y atender a las víctimas.

Entre las 23 ciudades y capitales más importantes de Colombia, el área metropolitana de Bucaramanga reporta la tasa más alta de trabajo infantil, según el Dane.
Niños y adolescentes en Santander son obligados o sometidos diariamente a ejecutar actividades laborales y tareas domésticas, muchos de ellos apartados del sistema educativo y sin la debida protección que les debe brindar su familia.
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Además de alertar el alto indicador que conjuntamente reportan Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta, las más recientes estadísticas del Gobierno Nacional también advirtieron un significativo incremento en la cantidad de menores víctimas de trabajo infantil.
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Este 12 de junio, en la conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, Marisol Pinzón Sierra, secretaria de Desarrollo Social de la Gobernación de Santander, informó a Vanguardia la nueva estrategia de prevención y atención que se puso en marcha en el departamento, en escenarios clave como plazas de mercado y territorios mineros.

Crece la cantidad de víctimas
Los indicadores oficiales advierten que, tan solo en un año la cifra de menores víctimas de trabajo infantil en el área metropolitana de Bucaramanga aumentó en cerca de 2.000 casos nuevos.
En el último trimestre de 2022 el Dane informó que en el área se reportó una tasa de trabajo infantil del 2,3 %, en comparación con la tasa de 3,4 % que se notificó en el mismo periodo de 2023. Es decir, en el lapso de un año este indicador se elevó en más de un punto porcentual.
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Al cierre de 2022 en Bucaramanga y su área, conforme con los resultados obtenidos mediante encuestas aplicadas por el Dane en hogares, la población entre 5 y 17 años que trabaja se estimó en cerca de 5.000 menores, en contraste con los 7.000 casos estimados al término de 2023.
De forma adicional, se calcula que actualmente en la ciudad más de 6.000 menores son obligados a realizar tareas domésticas y labores de cuidado no remuneradas durante 15 horas o más al día.
Mientras en el área metropolitana de Bucaramanga la tasa de trabajo infantil se elevó del 2,3 % al 3,4 %, en el país este indicador disminuyó del 3,4 % al 2,9 %, entre 2022 y 2023.

¿Qué dicen las autoridades?
Marisol Pinzón Sierra, secretaria de Desarrollo Social de Santander, señaló que por parte de los pasados gobiernos municipales se descuidaron las tareas y gestiones relacionadas con la prevención y atención de casos de trabajo, explotación e instrumentalización infantil.
“Primero vamos a iniciar un proceso de caracterización con el apoyo de los alcaldes. Existe un sistema de información, el cual está desactualizado, y que los municipios están en la obligación de actualizarlo, con el fin de conocer concretamente cuántos niños están en riesgo o en trabajo infantil”, indicó la funcionaria.
Además de las fallas advertidas en materia de identificación y trazabilidad de cada víctima, la nueva campaña que se emprendió desde la Gobernación de Santander también busca fortalecer y optimizar la ruta de atención y rescate de niños y adolescentes.
“Iniciamos una campaña de sensibilización y concientización. Uno de los municipios priorizados es Vetas, porque detectamos una gran cantidad de menores dedicados a actividades de minería. Llegaremos a las familias, a los colegios, a las instituciones privadas y públicos, empresarios y comerciantes”, informó Pinzón Sierra.
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Se ‘tomarán’ las plazas
En Colombia, se estima que más de 310.000 niños y adolescentes se ven obligados a realizar trabajos, muchos de ellos al interior o en los alrededores de plazas de mercado y centros de acopio. En el área metropolitana de Bucaramanga las labores de las autoridades también se enfocarán en este tipo de escenarios.
“Muchos de estos niños hoy están cargando bultos, en horarios en los que deberían estar recibiendo clases o descansando. Sabemos que, por tradición, en muchos hogares los niños y adolescentes ayudan con las labores domésticas, pero igualmente se les debe garantizar el acceso a la educación”, señaló la Secretaria de Desarrollo Social.
Fenómenos en aumento como la instrumentalización de menores para pedir dinero en las calles, y como la explotación de adolescentes para contenidos sexuales a través de Internet, también serán combatidos en el marco de esta campaña.
Además de las labores de pedagogía, conciencia y sensibilización, el Gobierno Departamental informó que también se inició una búsqueda activa de casos para iniciar de manera inmediata la ruta de atención respectiva, que articula instituciones como el ICBF, comisarías de familia y Policía de Infancia y Adolescencia, entre otras.
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“Todos los ciudadanos también pueden ayudar con denuncias escritas o verbales, y de forma anónima”, agregó Pinzón Sierra.
Ante la línea de la Policía 123 y del ICBF 141 la ciudadanía puede dar a conocer este tipo de casos.

















