Ciudadanos venezolanos radicados en Bucaramanga denunciaron que ‘a última hora’ sufrieron el traslado de su puesto de votación. Aunque la ciudad es uno de los territorios de mayor acogida, autoridades venezolanas no habilitaron para las elecciones la oficina consular de la capital santandereana.

La indignación y desazón embargó a miles de ciudadanos venezolanos en Bucaramanga ante la imposibilidad de ejercer su derecho al voto en estas elecciones presidenciales, que se llevaron a cabo este domingo 28 de julio.
Aunque no tenían ningún tipo de restricción ni sanción que les impidiera votar, miles de venezolanos radicados en la capital santandereana no pudieron participar en estos comicios, debido a “las trabas impuestas por el actual Gobierno”, según denunciaron.
Tenían que cruzar hasta el vecino país para depositar su voto, a pesar de los cierres de fronteras y de los controles ejercidos por autoridades bolivarianas. Cientos sufrieron el traslado de su puesto de votación, en otras ciudades colombianas e incluso en otros países de América Latina.
Le sugerimos: Investigadores de la Unab lograron tres nuevas patentes en Colombia
Pese al enojo y al rechazo que generó esta falta de garantías para llevar a cabo una jornada con suficientes condiciones de acceso y participación, en Bucaramanga miles de ciudadanos venezolanos se congregaron para estrechar lazos y afianzar su fe ante un posible cambio en el manejo de su país.

“¡Cómo nos dejan sin el Consulado!”
Las estadísticas oficiales de las autoridades colombianas indican que Santander acoge a más de 117.000 ciudadanos provenientes de Venezuela, y que más de 60.000 de ellos están radicados en Bucaramanga.
Ellos esperaban que para la jornada electoral se habilitara la Oficina Consular en Bucaramanga. Pero el Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno Bolivariano informó que las instalaciones se encuentran “en proceso de renovación del espacio físico, instalación de sistemas electrónicos y equipamiento”.
Publicidad
La suspensión de los servicios en este despacho perjudicó a muchos que tenían el deseo de ejercer su derecho.
“Queríamos que el Consulado se habilitara en estas elecciones. Más del 50 % de la población se encuentra en Bucaramanga, cómo nos dejan así. No hubo manera de que los nuevos votantes se pudieran registrar, debido también a lo absurdo de los requisitos”, manifestó Alba Pereira, directora de la Fundación Entre Dos Tierras.
Organizaciones internacionales de derechos humanos y medios de comunicación advierten que más de siete millones de ciudadanos se vieron obligados a migrar de Venezuela, debido a la crisis económica y política. Se calcula que más de cinco millones están en edad para votar.
“A muchos de quienes estábamos registrados para votar en Bucaramanga nos trasladaron a diferentes ciudades de Colombia. Incluso, hubo personas que el pasado jueves recibieron información de que su puesto de votación fue trasladado a otro país, como Chile, algo absurdo. Ni siquiera nos trasladaron a Cúcuta (la ciudad más cercana). En mi caso, aparecí registrada en Bogotá”, indicó Pereira.

“Son las segundas elecciones que me pierdo”
Luis Alberto Núñez, docente e investigador de la Escuela de Física de la Facultad de Ciencias de la Universidad Industrial de Santander, UIS, se radicó en Bucaramanga desde 2010. Desde entonces ha tratado de ejercer en dos oportunidades su derecho, pero debido a la falta de garantías no ha podido.
“Esta es la segunda ocasión en que no pude votar. En las elecciones pasadas cerraron la frontera una semana antes de los comicios. En esta oportunidad también hubo muchas dificultades y no pude acudir”, comentó.
Quienes se aventuraron a ingresar a Venezuela en los últimos días tuvieron que hacerlo a través de trochas y pasos irregulares, expuestos además al actuar de grupo ilegales en la frontera.
Publicidad
“Desde que se inició la jornada estamos atentos a redes sociales, noticias, familiares y amigos en Venezuela. Reportan una extraña normalidad. El deseo es que se respete la democracia y la decisión de los votantes”, agregó Núñez.

“Nos vimos muy limitados”
Ysabel Briceño, docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, fue otra de las ciudadanas venezolanas que sufrió múltiples dificultades y barreras, que finalmente le impidieron sufragar.
“Esperábamos contar con el Consulado en Bucaramanga. Pero mi puesto de votación quedó registrado en Mérida, Venezuela. Fue imposible pasar la frontera. Quienes pasaron lo hicieron una semana antes. Nos vimos muy limitados para ejercer nuestro derecho al voto”, indicó.
Ayer domingo decenas de ciudadanos venezolanos realizaron en Bucaramanga una misa en la iglesia San Pedro, y una concentración en el parque San Pío, en donde expresaron mensajes de esperanza frente a un cambio.
“Es la segunda vez que me quedo sin votar, en 12 años en Bucaramanga. Hay posibilidades de un fraude electoral, pero tenemos esperanza. No existe otra opción que la democracia”, resaltó Briceño.


















