En el Salesiano, los estudiantes, tanto hombres como mujeres, lograron una perfecta fusión artística al complementar sus talentos y dar vida a una banda y a un grupo de teatro que hoy son los orgullos de la institución.

Hace algún tiempo, el emblemático Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela, que siempre fue un bastión de la enseñanza masculina, abrió sus puertas a las mujeres. Ese histórico cambio, impulsado por la búsqueda de la diversidad, la inclusión y la integralidad, marcó un antes y un después en los 80 años de existencia del colegio.
Con la aceptación de niñas en las aulas el plantel reconoció que, si bien había trabajado en la formación técnica de niños, no habría problema para que las adolescentes accedieran a los diferentes talleres de la institución.
La llegada de las primeras estudiantes generó algo de curiosidad. ¿Cómo afectaría esta fusión en la dinámica de unas aulas que eran tradicionales para niños?
La respuesta fue asombrosa: la esencia del colegio se enriqueció, dando paso a una fusión que hoy se celebra con orgullo.
¿Y saben algo? El impacto fue más tangible en las áreas artísticas y culturales. La música, que ya tenía un lugar en sus recintos, experimentó una explosión creativa. Las nuevas sensibilidades y talentos femeninos se unieron a los existentes, dando vida a la Sinfónica del Colegio Salesiano.
Violines, chelos, flautas y trompetas, antes interpretados en solitario o en pequeños grupos de hombres, resonaron en conjunto, creando un ensamble donde los estudiantes y las estudiantes se pusieron a tono a través del arte.
El grupo de teatro también se transformó. La llegada de nuevas alumnas permitió una mayor autenticidad en las puestas en escena.
Obras clásicas y modernas cobraron vida con interpretaciones que reflejaban la nueva realidad inclusiva del colegio. Los aplausos, que antes sólo eran muestras de aprobación masculina, se convirtieron en una celebración para ellos y para ellas.
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Este plantel es un testimonio de mente abierta y de apoyo al talento de ‘las’ y de ‘los’ estudiantes, generando una gran riqueza cultural y artística.
La sinfónica y el grupo de teatro son vivos ejemplos de cómo la integración de mujeres y hombres ha dado paso a un espacio lleno de creatividad.
Las notas musicales y las ovaciones en el teatro son pruebas fehacientes de la nueva era del Salesiano, una en la que cabemos todos y todas. ¡Qué bien!
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El grupo de teatro

El inicio de las artes escénicas en el Salesiano se remonta a finales de los años 90, bajo la influencia del profesor de matemáticas, Álvaro García, conocido cariñosamente como “el payaso”, por su carisma y talento histriónico, heredados del circo y del teatro callejero.
García llenaba de alegría los certámenes públicos institucionales con zanqueros y un ambiente festivo, dejando una huella imborrable en la comunidad educativa.
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En 2012, el maestro César Augusto Serrano tomó la batuta y revitalizó las artes escénicas en el Salesiano, enfocándose en la danza y participando activamente en eventos artísticos. Este resurgimiento artístico posicionó al colegio como un actor relevante en la escena cultural, abriendo las puertas para futuras producciones.
En 2018, el docente Jesús Alberto Amado García se unió al equipo y, junto con el maestro César, llevaron las artes escénicas a ligas superiores.
Se destaca la obra de teatro musical, titulada Salesiano Class 75, que se estrenó el 24 de septiembre de 2019 en el teatro Sofía, contando con la dirección general de Jesús, la dirección coreográfica de César, la dirección musical de Fabián Flórez Cárdenas y la participación de la orquesta sinfónica, bajo la batuta del maestro Wilmar Giraldo.
Ese mismo año, se presentó Coro de Shakespeare, una innovadora puesta en escena que combinaba danza acrobática con textos de Shakespeare, interpretados por los estudiantes Camacho y Gil Santos.
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En julio pasado, se estrenó Sogno 80 años, en conmemoración del aniversario del Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela, con presentaciones programadas tanto en Bucaramanga como en Cúcuta.
Música de ellos y ellas
En 2012 se identificaron talentos y se convino en el Salesiano una formación de acuerdo con los estudiantes y con el visto bueno de los padres de familia. De esta forma Bucaramanga se convirtió en la segunda ciudad del país, después de Manizales, en incluir en su formación académica tal especialidad. Es decir, la música en ese plantel dejó de ser una asignatura opcional o electiva para dar el paso a la especialidad educativa.
El rector del plantel de ese entonces, Padre Deogracias Veloza, recordó que la Inspectoría San Pedro Claver, de la Comunidad Salesiano, envió los instrumentos musicales completos a la institución y, acto seguido, las directivas hicieron la contratación de los docentes de la especialidad.
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Luego, bajo la batuta del artista José Alejandro Escobar, se creó la Banda Sinfónica que, al finalizar 2012, ya había hecho presentaciones en diferentes plazas. Y bajo la dirección del licenciado Wilmar Adrián Giraldo Fonseca, se fortaleció el programa y se lograron considerables avances musicales en esta formación.
Según el actual rector, Padre Oscar E. Olano, los actuales alumnos ya obtuvieron figuraciones en los foros artístico culturales de todo el país y dos de ellos, Sebastián Nova y Gerson Toloza, ya hacen parte de la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia.


















