Una iniciativa internacional, adelantada en Bucaramanga, busca que los dispositivos de control vial operen sin pausa y con energías renovables.

La principal dificultad que registra la red semafórica de Bucaramanga es que cuando hay cortes de energía, estos dispositivos se apagan y se genera caos vehicular.
Cuando esta situación ocurre, los semáforos deben ser programados nuevamente desde un centro de control, por lo que pueden quedar en intermitente por periodos prolongados.
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Pensando en esta situación, en la Universidad Industrial de Santander se adelanta un proyecto internacional que combina innovación tecnológica y sostenibilidad ambiental.
De acuerdo con John William Vásquez Capacho, de la Escuela de Ingeniería de Sistemas e Informática UIS, se crearon dos semáforos que operan con energía solar.

“Los semáforos normalmente están conectados a un sistema de control central y cuando se va la energía se apagan y este programa estático toca cambiarlo desde el centro de control, la ventaja con los que diseñamos aquí es que el control está interno en cada semáforo y a través de WiFi están comunicados, hay una cámara que capta imágenes y con los paneles solares se puede ubicar en lugares que no tengan energía”, aseguró Vásquez Capacho.
Esta es la primera fase de la iniciativa y se adelantan contactos con la Dirección de Tránsito de Bucaramanga para implementar los prototipos en vías de la ciudad.
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En la iniciativa participan estudiantes de ingeniería de la Escuela Superior de Química, Física y Electrónica (CPE) de Lyon y la la Escuela de Ingeniería de Sistemas UIS.
Red de semáforos de Bucaramanga es obsoleta
Al respecto, el director de Tránsito de Bucaramanga, Carlos Bueno, manifestó: “Al no haber energía los semáforos salen de funcionamiento y se apagan. Cuando se restablece el servicio, estos quedan en amarillo intermitente y hay que ajustarlos”
Por su parte, el concejal de Bucaramanga, Cristian Reyes, dijo que “la red semafórica de Bucaramanga tiene una tecnología obsoleta con cerca de 40 años de atraso. Su modernización tendría un costo superior a $40 mil millones y podría tardar cerca de tres años en adelantarse el cambio total”.
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El cabildante agregó que se requiere una red con contadores de vehículos, cambios en los tiempos de cambio de luces en caso de accidente y con botones en los que el peatón pueda pedir la prelación para cruzar.
Por su parte, el concejal Diego Lozada aseveró que “la gente está cansada de que en los cruces más importantes de la ciudad se presenten estas fallas, las cuales generan trancones y empeoran la movilidad. Nuestra red de semáforos es vieja, por eso se requiere mantenimiento constante. Nuestro llamado es a iniciar la actualización de semáforos por zonas de acuerdo con la realidad financiera” de la ciudad.












